El libro que traemos ha continuación es un caso curioso. Se trata de las Grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial. Concretamente nos habla de las batallas de Moscu, Stalingrado, Kursk y Berlin. El autor fue el mariscal soviético Georgi K. Zhukov, el comandante soviético mas laureado de la II Guerra Mundial y que llego a ser el hombre de confianza de Stalin y el segundo al mando de las tropas soviéticas.
Realmente mas que ante un libro, estamos ante una recopilación de una serie de artículos que publico el mariscal Zhukov en la década de los 60 de la pasada centuria, es decir, cerca de veinte años después de haberse producido los hechos. De hecho, el editor original de la obra en ingles escribe el deseo reivindicativo de Zhukov y de ajustar cuentas con el pasado, entre ellos el destituido Kruschev. Se debe tener en cuenta cuando se lee el libro la problemática de la censura en un país como la antigua URSS, donde se manipulaba la Historia hasta el punto de realizar una “damnatio memoriae”.
Por tanto, una vez muerto Stalin y el inicio de la desestalinizacion que se dio con la subida al poder de Kruschev se dio un momento de gloria del mariscal, tras el ostracismo quesufrióo por la desconfianza de Stalin una vez terminada la guerra. Sin embargo, el mismo Kruschev le envió de nuevo al “destierro”, de tal manera que cuando este cayo, llego la hora de la “vendetta”, pero siempre conociendo que limites se podían o no cruzar. Debido a esto, cuanto se lee se debe poner en cierta “cuarentena”, por lo dicho de la censura y por el hecho de ser unos textos escritos por el propio protagonista, puliendo sus errores y magnificando sus éxitos.
La estructura externa del volumen se divide en los siguientes puntos:
1.Indice.
2.Indice de mapas.
3.Introducción y cronología biográfica (David S. Glantz).
4.Prefacio (Harrison E. Salinsbury).
5.La Batalla de Moscu.
6.La Batalla de Stalingrado.
7.La Batalla de Kursk.
8.La Batalla de Berlin.
9.Notas.
10.Indice analítico.
El libro quizás adolece de un escaso numero de mapas. Al inicio del capitulo dedicado a cada batalla se presenta un mapa del teatro de operaciones. Consideramos que es insuficiente, mas aun si el lector no es un especialista en el Frente Oriental o en la geografía de la antigua URSS. Hubiera sido de agradecer el haber recurrido a algún mapa mas para poder seguir el desarrollo de las batallas y los movimientos de tropas de una forma mas ágil. También quizás hubiera sido mas adecuado el incluir las notas a pie de pagina en vez de localizarlas al final de libro. Estas quizás no son muy abundantes, además de ser la mayoría de obras o artículos en ruso o en alemán publicados antes de la elaboración de la obra (recoge el original de la edición inglesa por lo que se ha quedado desfasada en algunas cuestiones). Sin embargo son muy interesas las apreciaciones que realiza el editor, Harrison E. Salinsbury en especial cuando analiza el texto y la intrahistoria de lo que en realidad esta escribiendo Zhukov cuando menciona algún hecho o persona, o cuando no lo cita.
En algunos momentos la lectura del libro se puede hacer un tanto pesada por la sucesión de topónimos o de la onomástica de unidades militares. De haberse contado con un catalogo mas amplio de mapas este problema igual se hubiera eliminado. También hubiera sido de agradecer algún tipo de tabla con la plantilla de unidades y números de efectivos para seguir con mas atención la correlación de fuerzas que se dio en el Frente Oriental, mas aun cuando el libro se esta promocionando para un publico muy amplio y no para especialistas en la materia.
Todo esto muestra un bajo nivel de edición en castellano, limitándose a traducir una obra de los años 60 y a incluir una nueva introducción y la cronología biográfica ya citada, siendo un total de 22 paginas. De hecho, Ediciones Península se disculpa si los originales y documentos que aparecen en la obra son incorrectos, ya que es una “fiel traducción”. Es obvio que acceder a los originales podría ser complicado y costoso, restringiendo el mercado potencial del libro. Pero consideramos que no hubiera sido tan costoso el haber trabajado un poco mas la edición y haber incluido alguno de los elementos ya citados, así como una bibliografía actualizada sobre Zhukov y el Frente Oriental. En este sentido la obra pierde unos puntos que le hubieran podido dar el sobresaliente.
Sin embargo estos defectos quedan compensados por el contenido de la obra en si. Si aceptamos la premisa de que hay temas que estaban vetados y que Zhukov no es ni un historiador ni es objetivo en relación a ciertas cuestiones o personas, estamos ante unos textos muy interesantes. Generalmente se han tenido acceso a diversos textos escritos habitualmente por oficiales alemanes, que siempre descargaban las culpas de sus errores en Hitler y su camarilla y se auto exculpaban no solo de los errores cometidos sino también de los posibles crímenes de guerra que se dieron bajo su mando.
Esta obra es interesante no solo porque la escribiera hace cuarenta años un mariscal soviético, sino porque la escribe quien fuera lugarteniente de Stalin y posiblemente el militar “profesional” (descontando a quienes eran oficiales de “cámara” o policiales) que tuvo en ese periodo mayor contacto con Stalin y vivió para contarlo. Se podría comparar estas memorias con la Cruzada en Europa de Dight E. Eisenhower en cuanto nivel de mando, sino están por encima de este ultimo en ciertos aspectos, ya que no son las memorias del mariscal soviético, aunque utilizo el material de estos artículos para las mismas.
De las cuatro partes que conforman el libro, las tres primeras batallas tienen un peso parecido en el total del libro. Sin embargo, la ultima batalla, la de Berlin tiene la mitad aproximadamente que cualquiera de los otros tres capítulos, dándose además el hecho de que las otras batallas tienen una serie de epígrafes mientras que en el caso de Berlin no hay ninguna cesura en el desarrollo del texto.
Por otra parte, es en esta ultima parte donde quizás el autor es mas acido con respecto a sus oponentes, concretamente en el caso del mariscal Chuikov, al que en el capitulo dedicado a Stalingrado menciona de pasada para reducir el merito de la defensa de la ciudad. Sin embargo en el caso de Berlin se deja de medias tintas y aprovecha cualquier error o inexactitud de Chuikov para desacreditarle. Esta parte de Berlin es sin duda la mas floja del conjunto. Es donde menos datos da y donde menos se centra en detalles el mariscal Zhukov, mas aun si se compara con los otros tres capítulos y la profusión de datos que dio el autor.
La figura de Stalin esta presente a lo largo de todo el libro. Incluso en los momentos en los que disfruto de mayor “confianza” Zhukov con Stalin, siempre se deja traslucir la tensión y el hecho de tener la ultima palabra en cualquier cuestión del dictador soviético. A pesar de que Zhukov haga especial hincapié en el merito de Stalin y en el hecho de sus “virtudes” en la dirección de la guerra, se deja entrever criticas, aunque siempre de forma velada.
Con respecto a Kruschev y teniendo en cuenta que hubo cierta relación de “amistad” entre ambos personajes, y teniendo el peso como comisario político que tuvo en Stalingrado, es curioso la poca importancia que le da en todo el libro, en especial en el capitulo dedicado a esta batalla. Esta sera la técnica que desarrolle Zhukov a lo largo de todo el libro, consistente en no nombrar a sus “adversarios” o en utilizar “eufemismos” para no tenerles que nombrar.
En definitiva, un gran libro por lo que aparece en el y por lo que deja entrever, aunque no acaba de ser una edición redonda y completa por los fallos o defectos ya señalados. Os lo recomendamos como lectura de verano.
DATOS BIBLIOGRAFICOS: ZHUKOV, G.I.: Grandes batallas de la Segunda Guerra Mundial, Ediciones Península, Barcelona, 2009.
Tal día como hoy hace 65 años, comenzó la mayor operación anfibia de la Historia, con el desembarco aliado en las playas normandas, abriéndose el segundo frente que era tan demandado por Stalin. Para algunos este fue el punto de inflexión de la II Guerra Mundial, suponiendo el principio del fin del nazismo. Para otros, fue una simple operación más, sin demasiada importancia porque el peso de la lucha lo llevaron las tropas soviéticas. Sin embargo ni unos ni otros están en lo cierto, siendo una operación importante, que logro distraer al alto mando alemán de recursos que hubieran necesitado para intentar frenar la “marea roja” deseosa de venganza tras los desmanes nazis.
Lo que si es cierto, es que fue la mayor operación anfibia que se había hecho en todos los tiempos, reuniendo una flota como nunca antes se había visto y por tanto, las pocas posibilidades de salir triunfante de la guerra de la Alemania nazi se evaporaron con esta operación.
Stalin llevaba reclamando desde al menos 1943 un segundo frente que obligara al Alto Mando Alemán a dividir recursos, ya que desde el inicio de la Operación Barbarroja, en el verano de 1941, los soviéticos habían tenido que luchar por su supervivencia literalmente, siendo el Frente Oriental el mayor teatro de operaciones en Europa y posiblemente de toda la Guerra, con el mayor numero de tropas implicadas. Stalin reclamaba este nuevo teatro de operaciones para reducir la sangría de sus tropas y así implicar a sus aliados de conveniencia, que mientras tanto, estaban luchando en el norte de Africa y posteriormente en Sicilia e Italia. Sin embargo, estas operaciones no tuvieron la entidad ni la significancia militar o simbólica de Normandia. El mariscal alemán Kesselring una vez que los aliados desembarcaron en Anzio logro tejer una red defensiva conocida como Línea Gótica que impidió un rápido avance aliado, y que les retuvo en la Península Italiana hasta 1945.
La decisión de la apertura de este Segundo Frente tuvo además intereses políticos. El Primer Ministro, Winston Chuchill, pretendía una operación en la zona de los Balcanes, por tanto cerca de la posterior zona de influencia soviética al desconfiar del dictador soviético. Sin embargo, finalmente se decidieron las costas normandas, realizándose toda una labor de distracción a lo largo de los meses previos de la Operación Overlord, como fue conocida el Desembarco de Normandia, incluyendo el uso de un cadáver en la costa de Algeciras con documentos falsos para despistar a la Inteligencia Alemana o el uso del general George S. Patton, como comandante de un ejercito fantasma que tendría que desembarcar en el punto lógico para lanzar una invasión de tal envergadura, el Paso de Calais, considerándose en los primeros momentos del DIA D, como una mera operación de distracción, ya que el desembarco real se daría en tal sector.
EL SHAEF, que eran las siglas del Mando Aliado Occidental dirigido por un general “gris”, sin demasiada experiencia de combate, pero con habilidad política y organizativa, Dight D. Eisenhower, decidió el desembarco en la zona normanda finalmente. Se decidió un gran asalto sobre una serie de playas y no sobre puertos, que podrían haber sido la opción más lógica sobre el papel, pero como demostraron una serie de operaciones, como la de Dieppe o Saint Nazaire, se demostró inviable, ya que estos lugares eran los mejores protegidos de todo el “Muro del Atlántico”, siendo un fracaso asegurado.
Se organizo una fuerza de desembarco de mas de 150.000 soldados, compuesta por divisiones estadounidenses (75.000), británicas y canadienses (83.000) y un pequeño contingente galo, como concesión a De Gaulle, dividiéndose la zona de desembarco en 5 playas, denominadas como Utah y Omaha, para los estadounidenses y Juno, Gold y Sword para los británicos. Posteriormente si triunfaba la operación, se irían acumulando tropas para reforzar la penetración en el territorio enemigo.
A este operativo de desembarco, se le sumaron divisiones aerotransportadas, como la 82 y 101 Airborne americanas o elementos britanicos, que tendría que realizar un salto nocturno en las horas previas al inicio de la invasión, para así crear una “pantalla defensiva” que pudiera retrasar la llegada de refuerzos rápidamente del interior de la Península hacia las playas, controlar los pasos y puentes en la zona, como el posteriormente famoso Puente Pegasus y evitar que las tropas alemanas pudieran inundar las carreteras y pistas, para bloquear el avance aliado, al ser zonas pantanosas.
Sin embargo, esta operación aerotransportada, preludio de la invasión real, fue un fracaso debido a varios motivos. El primero fue la barrera antiaérea alemana, la cual dificulto la concentración de los aparatos que transportaban a los paracaidistas. El segundo y mas grave fue que saltaron de noche, de tal manera, que sin demasiados puntos de referencia y con este fuego, se desplegaron estas tropas por toda la península de Normandia, por lo que en esos momentos iniciales del desembarco aéreo, pocas unidades pudieron actuar de forma orgánica. De hecho, hasta casi el final de junio, la 101 Aerotransportada no contó con todos sus efectivos, estando sus miembros luchando o integrados en pequeñas unidades. El fracaso de este salto nocturno, motivo que la siguiente gran operación aerotransportada, la Market Garden, es decir, la liberación de Holanda y el control de los puentes del Rhin para asaltar Alemania, se hiciera de día, evitándose de nuevo esta dispersión de las unidades paracaidistas.
El plan aliado era de una gran envergadura, contando sin embargo con la rápida conquista del puerto de Cherburgo, que sin embargo, no se dio, por lo que se hubiera podido estrangular la “cabeza de playa” aliada al no poder desembarcar recursos, material y tropas en esos puertos. Sin embargo, el mando aliado había previsto sin embargo esa contingencia, proyectando la construcción de puertos artificiales, llamados Mulberrys. Estos “puertos” en realidad fueron barcos que iban a ser desguazados, pero que en su lugar fueron llevados a la zona de invasión para ser allí hundidos. Posteriormente, se les añadieron de hormigón, formándose una especie de espigones con los barcos previamente hundidos y de muelles con estos módulos, que permitirían un precario abastecimiento, pero que sirvieron hasta la caída de los puertos, permitiendo un lento, pero continuo, flujo de equipo militar y de tropas.
Previamente, se habían ido destruyendo con bombarderos los puentes y nudos de comunicaciones de la zona, para así retrasar al máximo la llegada de unidades de refuerzo ajenas a la zona normanda, llegando a tener la aviación aliada superioridad durante el día, por lo que los convoyes alemanes solo podían desplazarse por tanto de noche. La otrora triunfante Luftwaffen, en 1944 había perdido su superioridad gracias al desgaste que tuvo que sufrir en su misión de proteger las ciudades y el corazón industrial de Alemania por la campaña de bombardeo estratégico, así como por los constantes ataques a sus bases en Francia, por lo que apenas estuvo presente en esos momentos cruciales de la invasión.
El comandante alemán de las defensas atlánticas, el mariscal Erwin Rommel a diferencia de su superior, el mariscal Von Rundstedt, consideraba que era necesario frenar la invasión en las mismas playas y no en el interior, por lo que se había dedicado a una activa campaña de minado de playas, construcción de trampas y obstáculos para las lanchas de desembarco. Pero a pesar de eso, el llamado “Muro del Atlántico” en realidad no era esa formidable defensa que se decía en la propaganda, salvo puntos concretos o estratégicos como los puertos.
Con este contexto, en la madrugada del 6 de junio, habiéndose postergado un día el desembarco debido a las malas condiciones climatologicas, ya que tendría que haber sido el 5 de junio, se lanzo la mayor operación anfibia de la Historia.
Se ha señalado el relativo fracaso que supuso el salto aerotransportado en ese primer día. Sin embargo, en muchos casos, estos grupos aislados y pequeños lograron su cometido de realizar daño al enemigo en cuanto tocaron suelo, lo cual desconcertó aun mas al mando alemán, ya que muchos generales estaban de permiso, como fue el caso de Rommel, celebrando el cumpleaños de su mujer, o en unos “juegos de guerra”, por lo que parte de la estructura de mando estaba fuera de juego. A esto se tiene que sumar el convencimiento de Hitler de que el ataque principal vendría por Calais y la inoperancia de los generales Alfred Jodl y Wilhem Keitel, hombres de confianza de Hitler cuyo principal merito era este, de convencerle de la amenaza real de la operación normanda. Esto supuso que divisiones panzer que podrían haber sido transferidas a la zona de combate, permanecieran esperando a Patton y su “ejercito” en Calais.
Muchas de las tropas “alemanas” en la zona o bien eran muy bisoñas, sin experiencia de combate, o eran reservistas y heridos, que no tendrían un alto espíritu de lucha o bien eran prisioneros o ciudadanos de países ocupados que habían sido enrolados a la fuerza y que casi considerarían mas enemigos a sus oficiales que a los soldados aliados.
Sin embargo y a pesar de esto, el Desembarco y las operaciones que conformaron la batalla de Normandia no fueron un paseo militar. Aunque esa “Muralla” no era tal en realidad, los aliados tuvieron unas 12.000 bajas en ese primer día, entre muertos y heridos, concretándose aproximadamente la mitad en la playa Omaha, donde mas dura fue la resistencia alemana y quizás, peor preparados se estuvo para el desembarco. Los británicos habían desarrollados una serie de tanques especiales para la operación. Algunos tenían un compartimento estanco que convertía al tanque en anfibio e incluso podría ser cubierto por el agua. Otros, podían despejar el terreno de minas u obstáculos mientras que a algunos modelos, se les modifico los cañones, para que pudieran disparar proyectiles para destruir las casamatas de hormigón armado. En Omaha no se utilizaron dichos tanques adaptados, por lo que no pudieron usarlos para despejar la playa más rápidamente.
A pesar de la resistencia alemana, y salvo en Omaha, que estuvo a punto de suponer el fracaso de toda la operación de no haberse podido unir toda la cabeza de playa, en el resto de las playas el desembarco fue mas rápido, aunque sin haberse cumplido las expectativas de esa fase inicial, según la cual, Caen debería caer en las primeras horas.
Este relativo fracaso dio lugar a que se diera una larga batalla a lo largo de todo el verano, debido a la particular orografía del paisaje normando, donde dominaba el bocage, y que permitió a los alemanes una defensa dura, aprovechándose de un terreno irregular y fácilmente defendible.
BIBLIOGRAFIA.
ABC: HISTORIA DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.
AMBROSE, S.E.: El Puente Pegasus, Barcelona, 2004.
AMBROSE, S.E.: Hermanos de sangre, Inedita, Barcelona, 2008.
CUENCA TORIBIO, J.M: Historia de la segunda guerra mundial, Madrid, Espasa, 1989.
NORMANDIA 1944. Desembarco aliado y ruptura del frente, Osprey, 1944.
RYAN,C.: El dia mas largo,Inedita, Barcelona, 2004.
WEINBER, G.L.: Un mundo en armas. La Segunda Guerra Mundial: una visión de conjunto. Volumen I. Barcelona, Grijalbo, 1995.
Este articulo aparecio escrito en Reflexiones de un Modernista el pasado 17 de diciembre del 2004.
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En el numero de diciembre de La aventura de la Historia, viene un interesante articulo titulado "El final del Graf Spee", refiriéndose a las actividades de este "acorazados de bolsillo" como corsario y su final tras la Batalla de la Plata. Aludimos a dicho articulo para quien le interese.
En este articulo nos dan las características de dichos "acorazados de bolsillo" (serian tres, el Graf Spee, Deustchland – rebautizado como Lutzov- y Admiral Scheer) siendo inferiores por ejemplo a la de otras unidades de la Kriegsmarine (Flota Alemana) como el Bismarck, al que se le suele denominar también como "acorazado de bolsillo", lo cual creemos que es incorrecto.
Los "acorazados de bolsillo" fueron el resultado no solo de las limitaciones de Versalles, sino también por la Conferencia de Washington (1922) iniciándose el programa de construcción de estas unidades antes incluso de la llegada de Hitler al poder.
Por tanto, pensamos el que generalmente al Bismarck se le considerase como un "acorazado de bolsillo" se debe mas a otro tipo de cuestiones que a responder a una tipología.
NOMBRE DIMENSIONES DOTACION DESPLAZAMIENTO VELOCIDAD ARMAMENTO
YAMATO 263 de eslora x 36,9 de manga x 10,3 calado 2500 71.110 toneladas. 27 9 cañones de 460 mm.12 cañones de 155 mm.12 cañones de 127.
BISMARCK 215 x 36 x10,2 1969 50.000 toneladas. 29 8 cañones de 381 mm, 8 de 150 mm y 16 de 105 mm.
"ACORAZADOS DE BOLSILLO" (Graf Spee, Lutzow y Scheer) 186 x 20,6 x 7,2 926 12.000 toneladas. 28. 6 cañones de 279 mm, 8 de 150 mm. Y 6 de 105.
HOOD 262 x 31,7 x 8,7 1477 45.923 toneladas 32. 12 cañones de 140 mm y 8 cañones de 381 mm.
PRINCIPE DE GALES. 227,1 x 31,4 x 9,9 1422. 41.401. 28. 10 cañones de 356 mm.y 16 de 131 mm.
Debemos señalar que al sacar los datos de distintas fuentes, algunos de ellos no coinciden exactamente, como el desplazamiento de los buques, al tomar la referencia cada autor de este en distintos momentos de la singladura o sobre la capacidad máxima de estas unidades. Cuando hacemos referencia al armamento, nos referimos al principal, sin señalar otro tipo de armas como tubos lanzatorpedos, DCA (Defensas Contra Aviación) o catapultas de hidroaviones.
El programa de estos barcos, seria por tanto no solo para vulnerar los acuerdos internacionales. Posiblemente los tengamos que contextualizar en el deseo alemán de tener una flota operativa y competitiva frente a la británica y la francesa, disponiendo sin embargo menos recursos que los países vencedores. A esto se debe añadir, sobre todo tras el ascenso al poder nazi, que la mayor parte de la inversión armamentística se destino tanto para la Werhmacht como para la Lutfwaffen, mientras que la Kriegsmarine fue de las tres armas la que menos inversión tuvo.
De esta forma se deberían considerar mas bien cruceros ligeros. Sin embargo tuvieron mas potencia de fuego, tanto en armas principales como secundarias a sus contrapartidas ( 6 cañones de 280 mm frente a 8 de 230 mm). También tendrían mayor blindaje que lo que les debería corresponder como cruceros, razón por la cual tendría un mayor desplazamiento, además de una mayor velocidad que buques incluso mas pesados y potentes, como por ejemplo el antiguo Hood, que seria un crucero pesado.
Con estos datos, podemos ver como referirse al Bismarck como "acorazado de bolsillo" es inadecuado. Tenia mucho más desplazamiento y dimensiones, potencia de fuego, blindaje y tripulación que la de sus hermanos pequeños, pudiéndose catalogar en todo caso como un crucero pesado.
Hemos podido observar como muchas veces hay confusión entre un crucero pesado y un acorazado. Según la RAE acorazado es aquel "buque de guerra blindado y de grandes dimensiones". Por tanto, la definición se referiría a la cantidad de blindaje disponible en el buque y que tendría que ser superior al de otras unidades y en segundo lugar a sus dimensiones.
La RAE define a su vez como crucero al "buque de guerra de gran velocidad y radio de acción, compatibles con fuerte armamento". De este modo, se refiere mas a un barco rápido y ágil, siendo su mejor defensa la maniobrabilidad sin tener que ser por el contrario su blindaje superior. Veríamos como tanto en los "acorazados de bolsillo" como en el Bismarck se darían estas grandes dimensiones, siendo naves de alta velocidad , con un armamento superior.
Quizás la respuesta a esta doble confusión, por un lado definir al Bismarck como "acorazado de bolsillo" y por el otro denominar según cada autor a una nave como crucero pesado o acorazado, se deba a los parámetros usados para catalogar a dicha nave.
Bibliografía:
- DIEZ ZUBIETA, J: "El final del Graf Spee" en La aventura de la Historia, numero 74, pp. 88 – 92.
- Colección de cd – roms "Grandes batallas de la II Guerra Mundial".
- CUENCA TORIBIO, J.M.: "Historia de la Segunda Guerra Mundial", Madrid, Espasa – Calpe, 1989.
Saludos a todos.
El libro que hoy les traemos es una interesante obra sobre las ultimas semanas de la II Guerra Mundial en Europa. La obra del profesor Antony Beevor se titula Berlin. La caída: 1945, explicándose como se planteo los últimos momentos del III Reich y la “defensa” de Berlin frente a las “huestes rojas” en lo que tendría que ser una batalla decisiva para Alemania según la propaganda nazi y que traería la derrota final de los bolcheviques.
El libro aunque puede parecer muy denso y de gran tamaño, en muchos momentos se lee como una novela, ya que quizás en ocasiones puede pecar de ciertos planteamientos posmodernos en la construcción de su discurso histórico. Sin embargo, aunque se lea como una novela, el autor ha utilizado una gran cantidad de fuentes documentales, tanto oficiales como privadas para poder explicar una serie de cuestiones como son:
los padecimientos de la población civil alemana, sobre todo en Pomerania y Prusia Oriental, donde se dio un gran éxodo humano y donde las tropas soviéticas cometieron todo tipo de desmanes, totalmente condenables e injustificables a pesar de los desmanes y la barbarie de las tropas alemanas en el Frente Oriental.
Los planteamientos estratégicos de los distintos lideres y como unos y otros prepararon la Batalla de Berlin.
Las actitudes, capacidades, rivalidades y envidias de los principales generales que intervinieron en estas operaciones, asi como la despreocupación de muchos altos mandos, alemanes y soviéticos sobre las condiciones de vida de sus tropas o incluso aceptando sacrificar sus tropas por cuestiones de prestigio o políticas, aunque no se lograsen objetivos reales que pudieran salvar vidas de otras unidades.
La pasividad de muchos altos mandos alemanes, que quizás no estuvieron implicados en la limpieza y eliminación étnica en el Frente Oriental, pero que conocían los “experimentos médicos” inhumanos o el uso de armas salvajes y no hicieron nada.
La precariedad de medios de unos y los abundantes de los soviéticos.
Los inicios de la Guerra Fria, por la desconfianza de Stalin hacia sus aliados occidentales y como se empezó a dar la desconfianza entre los Aliados, junto con quizás las “cortas miras” y la ingenuidad de Eisenhower.
El uso de la propaganda nazi y como se pidió a los alemanes un sacrificio que sus lideres no tuvieron el valor de afrontar.
La rapacidad soviética y como evoluciono el discurso soviético de que solo los no natos eran inocentes, que justifico todos los actos salvajes de muchos soldados soviéticos y la pasividad cuando no connivencia en muchos casos de los mandos, a según se acercaban a Berlin, cambiar el discurso diferenciando entre inocentes y culpables entre la población alemana
Podemos considerar a “grosso modo” estos puntos como los principales del libro, dando como resultado un libro duro y humano a la vez, viéndose hasta que punto puede degenerar el genero humano por la brutalidad de la guerra o por seguir ideológicas inhumanas y donde no existe ningún tipo de ética.
El libro a pesar de su densidad y teniéndose en cuenta que en ocasiones usa términos quizás desconocidos para los no expertos en Historia Militar o en cuestiones militares, se incluye un glosario de términos al inicio del libro. Junto a esto, el libro presenta una serie de elementos necesarios en cualquier obra historiográfica de cierta entidad, como es un buen aparato critico donde aparecen las numerosas notas y referencias usadas por el autor, para quien quiera profundizar en el tema o utilizar para futuras investigaciones históricas, una muy buena selección bibliográfica, una sección de mapas para que el lector pueda seguir las evoluciones estratégicas de la campaña aquí desarrollada y tres índices, ya que junto con el tradicional índice donde aparecen reflejados los distintos capítulos, hay otro de carácter alfabético para localizar nombres o términos y finalmente un índice de ilustraciones, ya que el libro presenta una serie de imágenes que dan un valor añadido a lo dicho por el autor.
Estamos por tanto ante un libro mas que recomendable sobre los momentos finales del conflicto en Europa, mas que adecuado para aquellos que quieran acercarse a un tema tan interesante y denso como es este desde la posición de simple aficionado, asi como para especialistas en la II Guerra Mundial. Un libro mas que interesante de disfrutar en nuestra modesta opinión. Esperamos que les parezca interesante.
FICHA BIBLIOGRAFICA: BEEVOR, A.: Berlin. La caída: 1945, Barcelona, Critica, 2005, 772 pp.
Saludos y Buena Suerte.
*articulo aparecido originariamiente el 17 de septiembre de 2005 en La Torre Atalaya.
Con el presente articulo, pretendemos realizar un bosquejo muy generalizado, sobre los conflictos entre Israel y los países arabes a partir de 1948. Sin embargo, aunque este bosquejo pueda parecer muy básico, también pretendemos que quede claro, siendo nuestras explicaciones tan claritas, que hasta las pudieran seguir los alumnos de primero de bachillerato de la LOGSE. Esperemos cumplir el objetivo que aquí señalamos. Comencemos entonces.
Para comenzar a explicar esta serie de guerras, que se dan en la zona históricamente conocida como Franja Sirio – Palestina, podríamos ir al Imperio Romano, cuando en el siglo II de nuestra era, Adriano decidió destruir Jerusalén y prohibir la presencia de judíos en dicho territorio. Incluso nos podríamos retrasar hasta al Génesis, como intentan hacer algunos políticos israelíes ultraortodoxos. Sin embargo, como pretendemos que incluso los alumnos de 1º de Bachillerato se enteren y quizás no sepan que era el Imperio Romano ni conozcan la Biblia, vamos a comenzar nuestras orientaciones, a partir de la I Guerra Mundial.
Mientras que en los campos de Francia se desangraba toda una generación de europeos, los Aliados pretendían debilitar a los Imperios Centrales a partir de un frente secundario, que alterase el flanco sur de las potencias centrales, además de poder obtener ganancias territoriales a costa del “enfermo” Imperio Turco.
Por esta razón, apoyaron al Sheik de La Meca, para que se levantase contra Turquía, mandando asesores, como Thomas Edward Lawrence, mas conocido por Lawrence de Arabia, prometiéndose desde Londres el apoyo a un reino arabe, aunque tanto Londres como París se estaba repartiendo los despojos turcos, como se vio con la firma del Tratado Sykes – Picot. A esto tenemos que añadir la celebre Declaración Balfour (1917), el cual para obtener el apoyo del Sionismo Internacional, frente a los Imperios Centrales, declaro que el gobierno británico “ve favorablemente el establecimiento en Palestina de un hogar nacional para el pueblo judío”. El problema era que Palestina pertenecía al Imperio Turco y que ya se había prometido otra cosa a los dirigentes árabes, sin contar por otra parte, con la población palestina.
Una vez que termino la I Guerra Mundial, se dejo de lado los intereses árabes (no los palestinos) dándoles lo que menos interesaba a las potencias a pesar de lo prometido y estableciéndose Gran Bretaña en Palestina, mientras que Francia lo hizo en El Libano a partir de las concesiones de mandatos realizada por la Sociedad de Naciones. A partir de la década de los años 20, ante la cada vez mayor presión de los judíos que llegaban a Palestina, se comenzaran a dar los primeros conflictos entre árabes e israelíes, dándose una serie de ataques terroristas contra la población árabe, los cuales veían a los judíos como una gran amenaza al tener una mejor instrucción. Por esta razón, la administración británica comenzó a regular la llegada de judíos a este territorio, ya que se veía como la tensión era cada vez mayor y podía estallar en cualquier momento. Estas restricciones se dieron en casi toda Europa, incluyéndose los EE.UU. cuando comenzó la II Guerra Mundial, habiéndose podido salvar muchos de los judíos que fueron exterminados en los campos nazis.
Tras el final de la II Guerra Mundial, muchos judíos supervivientes al Holocausto lo habían perdido todo, incluso sus patrias. Era necesario algún tipo de acuerdo para solucionar este problema, además de para acallar las malas conciencias de muchos, al verse que al no admitir la entrada de judíos que huían de los territorios nazis, se les había condenado a muerte. A esto tenemos que añadir que cada vez aumentaba mas la emigración “legal” hacia Palestina desde 1945 y el agotamiento de los británicos, que ya no podían hacer frente a la administración del mandato “otorgado” por la Sociedad de Naciones. Una de las razones del agotamiento, fue la campaña de actos terroristas del Irgum, grupo terrorista de extrema derecha, responsable del brutal atentado contra el Hotel Rey David. Los británicos decidieron abandonar el Mandato el 1 de agosto de 1948.
Sin embargo a partir de 1947 se comenzaron a plantear posibles soluciones diplomáticas como la creación de un estado federal árabe – israelí o la de dos estados con zonas internacionales tanto en Belen como en Jerusalén, aunque los árabes se negaron a aceptar cualquier reparto, ya que basaban su decisión en que no podían admitir las reivindicaciones basadas en concepto místico – religiosos. Sin embargo, la OLP a lo largo de los años 90 del pasado siglo aspiraban a firmar lo que se les ofreció en 1947, cuando ya era demasiado tarde. Los miembros de la extrema derecha israelí como Beguin, que posteriormente firmo la paz con Sadat, opinaban lo mismo que los árabes, pero a la inversa. En 1947, la ONU con el apoyo de los EE.UU. decidió la partición de Palestina tras acabarse el Mandato británico, con 33 votos a favor de la misma, 13 en contra y 10 abstenciones
A partir de 1948, tanto la Haganah, que era una organización de autodefensa, como los grupos terroristas como el Irgun se unieron, comenzando a organizar la defensa del territorio una vez que los británicos salieran de Palestina. De la misma forma, los árabes comenzaron a movilizar a los ejércitos de los países vecinos y a organizar a las milicias palestinas. Se llego a que cuando se concluyo la retirada británica, los judíos controlaban casi todo el territorio adjudicado con la excepción del desierto del Neguev.
Lo que parecía que iba a ser una lucha rápida para los árabes, donde se iba a acabar con la presencia judía en Tierra Santa, sin embargo se convirtió en una triunfal guerra de supervivencia, donde Israel venció a fuerzas enemigas superiores de Siria, Transjordania, Libano y Egipto. En este triunfo fue muy importante el uso de las fuerzas aereas y el espíritu de cuerpo, ya que tenían la sensación de que si perdían, se volvería a repetir el Holocausto. Como plantea el profesor Oren, Israel vive en una dualidad continua, donde se combina la confianza en ellos mismos, con la paranoia de que un fracaso seria el fin de Israel. (OREN, M.: La guerra de los seis días, Barcelona, Ariel, 2003). Debemos recordar que el Gran Mufty de Jerusalén se pronuncio a favor del total exterminio de los judíos.
Sera en este momento, a partir de 1948 y en las semanas previas al inicio de la guerra, cuando se inicie la salida de la población palestina, ocasionando una serie de problemas en los países acogedores, siendo posiblemente el mejor caso de estos, la situación de Hussein de Jordania frente a los palestinos. Esta primera guerra, la de 1948, ocasiono aproximadamente el 1% de la población israelí en bajas.
La segunda de estas guerras, se dio en 1956, en connivencia con Gran Bretaña y con Francia, ya que querían asegurar el control del Canal de Suez, al verse la política egipcia como una amenaza para sus intereses, al pretender nacionalizar dicha vía marítima. A esto tenemos que añadir que Egipto bloqueo los estrechos de Tirat, por los cuales se bloqueaba el acceso al puerto de Eilat, que era la salida israelí al Mar Rojo.
Tropas de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) avanzaban por el Sinai ocasionando la retirada de las tropas egipcias, aunque posteriormente desde El Cairo se vendió como una retirada estratégica. Con la excusa dada por los israelíes, tropas anglofranceses intervinieron en el canal. Esta operación fue la demostración que las potencias europeas no pintaban nada en el nuevo mundo bipolar, ya que tanto desde Washington como desde Moscu se presiono para una retirada de tropas, llegando a amenazar el Kremlin con usar armas nucleares contra Israel si este no se retiraba. Se firmo un armisticio y se establecieron tropas de la ONU (UNEF – Fuerzas de Emergencia de las Naciones Unidas) en el Sinai para evitar una nueva guerra.
La Tercera de estas guerras, fue la de 1967, conocida como la Guerra de los seis días en Occidente y en Israel o como “el contratiempo” en el mundo árabe. Desde 1948 la propaganda contra Israel era continua, usándose la situación miserable de los refugiados palestinos como arma frente a Israel y además, como ataques frente a lo que eran llamadas “monarquías reaccionarias”, frente a las Socialistas Egipto y Siria. De esta manera, todos los gobernantes árabes, aunque mantuvieran contactos secretos con Israel, públicamente tenían que mantener una política agresiva contra dicho estado, a riesgo de ser asesinados por sus propios ciudadanos.
Este apoyo árabe no solo era verbal, ya que desde 1964 había un nuevo actor en esta película, que era la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) que llevaba ataques terroristas desde Siria y desde Jordania, ocasionando que tropas israelíes entraran en sendas operaciones de castigo tanto en Siria como en Jordania. Egipto pretendía unir a todos los países árabes contra Israel, ya que era lo único que tenían todos en común. Egipto pidió a la ONU que evacuase la UNEF e inmediatamente tomo posiciones en el Sinai, bloqueando de nuevo el puerto de Eilat, sin reconocer los derechos de paso marítimo. Israel pidió apoyo a los EE.UU. los cuales no quisieron implicarse en una nueva guerra, salvo que Israel fuese la atacada, por lo que el gabinete de Eshkol decidió lanzar un ataque preventivo, que en menos de 48 horas acabo con el ejercito egipcio y respondió al ataque jordano, a pesar que se había pedido la no intervención de Hussein en la guerra. Para acabar la campaña, se lanzo una ofensiva sobre los altos del Golan sirios.
Se llego al caso que mientras que EE.UU. bloqueo el envio de armas compradas por Israel antes de la guerra, la URSS mando nuevos aviones para compensar las perdidas egipcias y cuando se vio el colapso de su fiel aliados sirio, se amenazo con una intervención directa contra Israel, mientras que EE.UU. intentaba obtener un alto el fuego.
Una vez que concluyo esta guerra, desde el gabinete israelí se planteo devolver todos los territorios conquistados, salvo la parte oriental de Israel, a cambio de tratados de paz reales con sus vecinos. Este era el espíritu de la famosa resolución 242 de la ONU, donde se establece el principio de paz por territorios, que llevo a cabo Beguin como primer ministro en 1978 con Egipto y Rabin con la OLP hasta que fue asesinado por un miembro de la extrema derecha israelí que considero a este político un traidor a Israel, cuando el primer ministro era perseguido por los británicos por terrorista y era el Jefe del Estado Mayor que venció a los árabes en 1967. Sin embargo se dio un fuerte debate dentro del gabinete israelí sobre si era conveniente llegar a estos acuerdos de paz o era necesario crear un sistema de defensa avanzado frente a una nueva guerra, colonizando estos nuevos territorios. Por desgracia, fue esta ultima linea la que acabo por triunfar, considerándose tanto a Rabin como a Sharon traidores a Israel, cuando plantearon la retirada de los territorios de este gran Israel defendido por los ultraortodoxos, que sin embargo están exentos de impuestos e incluso de servir en las FDI.
A partir de la negativa de Israel de devolver estos territorios, la OLP llevara a cabo una progresiva campaña de actos terroristas contra Israel y sus intereses y aunque oficialmente esta campaña era solo en territorio israelí, se apoyo extraoficialmente ataques terroristas fuera de Palestina, siendo el mas conocido el de los JJ.OO de Munich en 1972.
Para finalizar este articulo, pasamos a la Guerra del Yon Kippur en 1973. El Yon Kippur es la fiesta mas importante del judaísmo. A pesar de que desde diversos amitos de inteligencia se advertía de un posible ataque masivo árabe durante esas fechas, la ofensiva árabe pillo desprevenidas a las FDI. Las tropas de Egipto lanzaron una ofensiva sorpresa cruzando el canal de Suez, a pesar de las defensas israelíes y Siria ataco las posiciones israelíes en El Golan. En los primeros momentos de la guerra, los árabes lograron la ventaja táctica y la iniciativa. Sin embargo, en esta ocasión los EE.UU. si apoyaron a Israel, que ahora si era vista como la agredida y no como la agresora, como sucedió en 1967, por lo que se envio ingente material bélico, que contrarresto el enviado por la URSS. De esta forma, se logro recuperar la ventaja táctica y de nuevo fueron derrotados los ejércitos árabes por los Israelíes, a pesar de volver a luchar en dos frentes. La reacción de los países árabes en esta guerra, fue subir el precio del petroleo para dañar las economías occidentales, sin darse cuenta que el efecto rebote les iba a afectar a ellos también.
Consecuencias de estas guerras fueron el incremento territorial de Israel, aunque devolviese el Sinai a Egipto en 1978 y se diera la “autonomía” a los palestinos en Gaza y Cisjordania. Otra consecuencia fue la necesidad de la intervención tanto de EE.UU. como de la URSS en este sector para apoyar o frenar a sus “peones”; la dependencia de toda la economía desarrollada del petroleo y la pasividad de la comunidad internacional acerca de los refugiados palestinos, que en Israel tienen unas condiciones de vida penosas, pero que también han sido abandonados, perseguidos y masacrados por el resto de los países, como sucedió con Hussein de Jordania o como sucedió en El Libano, viéndose a las tropas israelíes como libertadores frente a la poderosa OLP, que controlaba el país y viéndose como la Falange Cristiana, con la vista gorda de Sharon como ministro de defensa, realizo la matanza de los campamentos de refugiados de Sabra o Shatila o la utilización retorica de la causa palestina contra occidente, como realizo Saddam Hussein en 1990 – 91 o Bin Laden.
Saludos y Buena suerte.
El pasado dia 22 de enero hablábamos del señor Iker Jiménez y de su "version" del fallido desembarco en Dieppe entre los días 18 y 19 de agosto de 1942(articulo titulado El Dia D segun iker jimenez de Milenio Tres ). En dicho articulo, decíamos que en cualquier libro con una entidad mínima aparecía alguna información sobre dicha acción, por lo que las manifestaciones del periodista de la Ser, sobre que una conspiración político – militar había desterrado de la Historia dicho fracaso, no se sostienen por su propio pie. Una cosa es que el fracaso de Dieppe haya pasado a la Historia de puntillas, teniendo en cuenta sus limitados efectivos y objetivos y otra muy distinta que haya intereses ocultos, mas propios de los Expedientes – X y de programas como Milenio Tres .
Por tanto es natural que en Historias generales sobre la II Guerra Mundial, apenas se mencionen acciones de guerra limitadas y de escaso valor, ya que entonces dejarían de ser síntesis divulgativas, para ser obras con mucho mas calado. Sin embargo, esto no quiere decir que en otro tipo de obras, con objetivos más amplios que la divulgación no se haga referencia a esta acción o a otras similares. Si buscamos hacer un especial sobre el Desembarco de Normandia, un periodista o sus redactores, no se pueden limitar a leer y trabajar con libros divulgativos, aunque sean excelentes o con obras mas cercanas a la divulgación.
La acción de Dieppe se debe enmarcar en el deseo de realizar un desembarco de entidad en Europa occidental, de tal manera que Alemania tuviera que sustraer fuerzas del Frente Oriental para hacer frente a esta amenaza aliada y de esta manera, aflojar su presión sobre Rusia, ya que en estos momentos, era el país y que estaba llevando la casi totalidad carga de la guerra. Mientras que los ingleses desarrollaron una estrategia mediterránea y periférica en el Mediterráneo. Por tanto Stalin reclamaba la creación de un “Segundo Frente” el cual hasta el Desembarco de Normandia no se llego a realizar con todos sus efectos, a pesar de los precedentes de la Operación Antorcha que supuso el desembarco aliado en el Noroeste de Africa, ocasionando que el Eje tuviera una doble amenaza, el posterior desembarco en Sicilia y por ultimo el salto al continente invadiéndose la Italia fascista.
A pesar de esos teóricos intereses por ocultar a la población el fracaso de Dieppe según el señor Jiménez, la población canadiense fue muy afectada por este fracaso, quedando tocada su moral. Pero no es menos cierto, que teniendo en cuenta que a grandes rasgos, cuando sucedió el “raid sobre Dieppe” (18 – 19 agosto de 1942) la situación era favorable para el Eje en Europa Occidental que en Rusia se veía equilibrada la situación y que en Asia y el Pacifico la guerra iba para largo, al menos la población norteamericana y británica, vieron que se intentaba, aunque había sido un fracaso, llevar la iniciativa ellos y no limitarse a estar a la defensiva de las dentelladas nazis (todo buen ajedrecista sabe que cuando las “blancas” pierden la iniciativa, lo mas probable es que negras ganen la partida). De este modo, se vio que había planes para contra – atacar como se siguió viendo en los meses siguientes.
Mas importante que lo anterior, fue el obtener una lección que en junio de 1944 fue llevada totalmente a la practica. Esta lección consistió en que era imposible realizar un asalto frontal sobre ningún puerto europeo, como elemento principal de la invasión, debido a que eran los puntos mas fortificados y mejor defendidos del dispositivo defensivo nazi. Donde se tendría que iniciar la invasión, como bien sabia Rommel era en las playas. Era allí donde triunfaría o fracasaría la invasión de la Europa atlántica. Dieppe, al igual que otros desembarcos que acabaron en fracaso como el de Saint Nazaire (28 – 29 de marzo de 1942) o el de Boulogne ( 21 – 22 abril de 1942) fue la conjunción de una serie de errores, que serian corregidos en el resto de los desembarcos aliados como fueron planteamientos erróneos en el despliegue de los efectivos canadienses, carencia de apoyo naval y aéreo necesario para darles cobertura durante la acción o mala información de inteligencia sobre el numero de fuerzas, condiciones geográficas o climatologicas reales, etc. Dieppe, sirvió para corregir todos estos elementos, como se vio en el Día D y las jornadas posteriores.
Invitamos a todo aquel lector interesado en la II Guerra Mundial (sea historiador o aficionado) a que aporte bibliografía sobre Dieppe, para que veamos si la Historiografía ha recogido o no dicha acción bélica y demostrar a ciertos “periodistas” que para realizar programas especiales de carácter histórico, debes manejar algo mas que simples libros de divulgación. Que casualidad que en los dos libros que hemos hojeado, aparezca Dieppe. ¿Por qué será?
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ACTUALIZACION A 6 - VIII - 06: Sin embargo, teniendo en cuenta el especial sobre el Islam del pasado sabado dia 5 de agosto del 2006, no creemos que se leyera ni un libro de Primero de Bachillerato para saber algo acerca de la II Guerra Mundial, menos aun un libro de divulgacion.
Saludos y Buena Suerte
BIBLIOGRAFÍA:
ATQUÍN, R.: Dieppe 1942: The Jubilee Disaster, Londres, Macmillan. 1980
CUENCA TORIBIO, J.M: Historia de la segunda guerra mundial, Madrid, Espasa, 1989.
VILLA , B. L . : Unauthorized Actino: Mountbatten and the Dieppe Raid, Toronto, Oxford University Press, 1989.
WEBB, D.J.: “The Dieppe Raid – An Act of diplomacy”, Militar Review, 60, Nº 5 (1980), pp. 30 – 37.
WEINBER, G.L.: Un mundo en armas. La Segunda Guerra Mundial: una visión de conjunto. Volumen I. Barcelona, Grijalbo, 1995.
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