22.03.09

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Categorías: HISTORIOGRAFIA

Dossier Las Cruzadas: Genesis de las Cruzadas.

Articulo aparecido originalmente en La Torre Atalaya el dia 4 de mayo de 2005.

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Tradicionalmente, se considera el sermón de Urbano II el 27 de Noviembre de 1095 en Clermont Ferrand como el detonante de las Cruzadas. Desde 1950, la investigación historiográfica intenta explicar el por qué del éxito de este mensaje, siendo las explicaciones mas habituales las razones económicas y sociales para explicar esta movilización colectiva que afecto no solo a nobles de segunda y tercera fila, sino a personas de toda condición social en busca de un bienestar material y espiritual.

Algunas de las explicaciones hablan de la expansión demográfica y la falta de tierras, en una Cristiandad que aun no había comenzado su expansión ni por el Mediterráneo ni hacia el este de Europa o Al Andalus y que por tanto había una importante “hambre de tierras” no solo entre los hijos de los señores, sino también entre mucho campesino que malvivía por esta escasez.

Otras de las explicaciones tienen que ver con el desarrollo de una economía monetaria y del comercio tras la ruptura del espacio mediterráneo como vía de comercio como planteo el profesor Henri Pirenneen 1927 en su Mahoma y Carlomagno. Otra de las explicaciones, relacionadas con las anteriores seria la expansión italiana por el Mediterráneo.

El hecho de que no se acudiese masivamente a la Península Ibérica a combatir al Islam el cual estaba mucho mas cerca de los dominios de Raimundo de Saint Gilles (conde de Tolosa) o que no se iniciara una expansión hacia el este de Europa, que no sucedería hasta el siglo XII con la Drang Nach Osten (La Marcha hacia el Este) reduce la importancia de las motivaciones económicas y sociales, ya que tierras a ocupar por derecho de conquista había en ambas regiones.

Vemos nuevamente como en la Historia, los procesos históricos nunca son producto de una única causa y si de muchas interrelacionadas (principio de multicausalidad). Sin descartar la existencia estos factores ya reseñados, deberíamos hablar del peso de causas lejanas, como se desprende de la Historiografía actual, como seria el deseo de peregrinar a Jerusalén y la “ideología de cruzada”junto con el desarrollo de la ideología de la Guerra Justa. Veremos por tanto como a las presiones señoriales y demográfica se dio un desarrollo de una fuerte presión psicológica, que desemboco en una muy fuerte exaltación religiosa muy radical en ciertos casos, pero también del dinamismo social de la Cristiandad Latina.

Si desde la Historiografía Griega se habla de la existencia de causas profundas (reales) y causa próxima (excusas), en este caso la causa próxima fue la creencia estimulada por Bizancio del peligro de la amenaza musulmana, encarnada en los turcos Selyuquies, lo cual no era cierto ya que a finales del siglo XI Bizancio se recupero de la derrota de Manzikert (1071).

Veremos por tanto como la peregrinación fue una palanca de movilización, siendo la Cruzada una peregrinación armada. El origen de las peregrinaciones era devocional, aunque poco a poco fue mas un acto de penitencia y de expiación de culpas. Desde el siglo X tuvieron una protección eclesiástica.

En el siglo XI se favoreció las peregrinaciones, ya que por mar el Mediterráneo era mas seguro que en épocas anteriores y Bizancio controlaba el Mediterráneo oriental. Por tierra también era mas seguro el viaje por la cristianización de Hungría y el fortalecimiento Bizantino hasta el norte de Siria. No debemos olvidar, que los fatimíes salvo el periodo del califa loco Al Hakim (996 – 1021) fueron muy tolerantes hacia los no musulmanes y dejaron libertad para peregrinar a Jerusalén mientras pagasen una tasa aduanera. Tampoco parece en palabras del profesor García de Cortazar que la actitud de los turcos fuera muy hostil hacia estos peregrinos.

Si la peregrinación en un inicio era individual y desarmada, con el paso del tiempo paso a ser una obra colectiva participando nobles con su escolta armada y seguidos de una gran multitud de pobres que se protegían con la presencia de estas escoltas. Debemos señalar que originariamente los peregrinos no podían luchar ni ante el peligro de muerte, aunque posteriormente el Papado elimino la prohibición del uso de armas. Incluso llego a estimular y autorizar el uso de armas y la lucha contra el infiel, desarrollándose de esta manera una doctrina de Guerra Justa, recogiendo la idea de San Agustín de “la justa utilización de la guerra en defensa de la Iglesia”, ya que la imagen que se tenia del Islam era muy simple, siendo la expresión de todos los males y del diablo, siendo un castigo de Dios contra los cristianos, al no seguirse rigurosamente la doctrina de la Iglesia. Por tanto el enfrentamiento contra el infiel (estando prohibido el enfrentamiento entre cristianos) era una Guerra Justa, siendo la llamada Cruzada de Barbastro un precedente de esta movilización señorial europea contra el Islam.

Esta imagen del Islam se distorsiono mas aun con la derrota bizantina de Manzikert contra los turcos selyuqies, siendo el recurso de la organización de fuerzas para ayudar a Bizancio frente al Islam la causa próxima que ayudo a proclamar la Primera Cruzada. No fue la principal causa de la Cruzada pero si fue un elemento que recreo de nuevo un espíritu de defensa frente al Islam que estaba mas que presente en la Península Ibérica.

Todos estos elementos serian los que propiciaron el inicio de la Cruzada.

21.03.09

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Categorías: Historia Contemporanea., HISTORIOGRAFIA

Caracteristicas de los Regimenes Totalitarios.

Los Totalitarismos se suelen caracterizar por una serie de cuestiones, que no tienen porque darse todas en un régimen concreto, pero que si tienen muchas de estas.

Debemos señalar que generalmente, la Ideología es lo que menos importa. Se podrá defender una serie de “ideas básicas” muchas veces para acceder al poder, que se podrán olvidar una vez obtenido este. Lo que importa son los hechos y las acciones.

Otro de sus rasgos característicos será la omnipotencia total del Estado o del Pueblo en el sentido étnico del termino sobre los individuos, de tal manera que no importa los intereses individuales de cada uno de nosotros. Ni las reivindicaciones ni las peticiones de los individuos serán escuchadas ya que siempre por encima de los derechos del individuo, estarán los intereses que cada Líder estima oportunos para la Comunidad, ya que son ellos los únicos capacitados para saber que es lo que quiere su “pueblo”. Por tanto, el individuo y sus intereses estarán supeditados a lo que cada líder, caudillo o guía, estime mas conveniente, sin importarles ni que sufran por no tener hogar, trabajo o cualquier otra circunstancia, teniéndose que sacrificar por ese proyecto encaminado hacia la visión particular de cada uno de estos "Guías".

Por parte del liderazgo no se acepta ninguna critica ni posición intelectual contraria al poder, ya que este tiene la Verdad Absoluta, recurriéndose para esto al control de la propaganda y de los medios de comunicación, llegándose a controlar todos estos medios

A esto tenemos que añadir un fuerte Elitismo, ya que los mas cercanos al Líder, son superiores al resto, al ser estos los mejores de los mejores. Ellos serán por tanto quienes tienen que gobernar, incluso a apoderarse de este, cuestionándose la validez de las elecciones cuando están no les dan el poder, ya que no aceptan la igualdad de todos los hombres.

Como decíamos arriba, el Líder es un hombre superior que nunca se equivoca, ya que es una persona sobresaliente. Por tanto, en muchos casos la gente no entiende sus verdaderos mensajes, salvo la elite que le rodea por supuesto, no teniendo mas fin que obedecer los dictados del Líder, que generalmente se rodeada de una iconografía concreta para reforzar este carácter sobresaliente sobre el resto del Pueblo.

De la misma forma que se establecen desigualdades sociales, implicando un cierto racismo y rechazo al “Otro”, tambien se establecerán desigualdades en el ámbito de las relaciones internacionales, ya que el país del Líder es superior a los demás, controlados por “razas inferiores” o por decadentes capitalistas” o lo que se estime conveniente desde el poder, llegándose a pensar que este es el Destino Histórico de dicho Estado o Comunidad, o creyendo tener una misión Divina. Esto se argumenta muchas veces con una manipulación total de la Historia, o creándose una pseudohistoria de la nada, que legitime sus planteamientos, fomentándose por tanto el revisionismo histórico y el revanchismo.

Para finalizar, tenemos que hablar del rechazo total a la Razón, al ser todos los Totalitarismos irracionales por este sometimiento al Líder, que no se podría realizar desde la critica y el raciocinio. Por tanto se considerada a la razón como algo inferior, teniéndose que obedecer las ordenes de esta elite y del Líder, al no poderse comprender sus “dictados”. Se fomentara por tanto el fanatismo con una serie de verdades absolutas, donde la argumentación y el contraste de opiniones esta prohibido. Este rechazo de la cultura es de los elementos que no interesa, ya que si se acepta, por el revisionismo histórico anterior, los elementos supuestamente mas glorioso para esta elite borrando los periodos “decadentes” según estos “brillantes” ideólogos.

Todo esto implicara la existencia de un culto a la personalidad del Líder y la existencia de un fuerte Monolitismo Mental, donde no existe mas verdad que la del Líder, que es la Verdad (oficial).

Básicamente estos son los principales rasgos de cualquier régimen totalitario, sea cual sea el color político que supuestamente representa. Cada caso concreto tendrá una serie de elementos diferenciadores, pero muchos de los señalados estarán presentes.

Saludos a todos.

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Categorías: HISTORIOGRAFIA, Historia Moderna.

Magdeburgo 1631 y la conjugacion de un nuevo verbo.

Articulo aparecido originalmente en La Torre Atalaya el dia 13 de marzo de 2006.
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En la segunda guerra mundial, uno de los principales jerarcas nazis, tras ser arrasada la ciudad de Coventry (agosto de 1940), en una muestra de humor negro, anuncio que habían inventado un verbo nuevo, Coventrizar, al referirse a la destrucción de una ciudad. Al finalizar la guerra, uno de los responsables de la campaña de bombarderos indiscriminados sobre Alemania, el general "Bombardero Harris", devolvió la “humorada” diciendo que ellos habían conjugado Dresdenizar tras ser arrasada Dresde.

La costumbre de denigrar una ciudad enemiga arrasada sin embargo no solo fue propia de la Segunda Guerra Mundial como veremos a continuación, cuando el 20 de mayo de 1631, Magdeburgo fue tomada al asalto por las tropas imperiales bajo el mando del conde de Tilly.

Este asedio, toma y destrucción de Magdeburgo, se debe encuadrar en la tragedia que supuso para todo el centro de Europa, la conocida como Guerra de los treinta Años (1618 – 1648), que llegado el momento explicaremos en un futuro articulo.

Esta era una rica y prospera ciudad imperial, desde la cual se controlaba el rio Elba, siendo un arzobispado, que se había secularizado tras la Paz de Augsburgo en 1555. Por esta razón, tras redactarse el Edicto de Restauración (1629), implicaba que todas las posesiones de la Iglesia que habían sido secularizadas por sus titulares o habían pasado a ser bienes de los príncipes, tenían que ser devueltos a la Iglesia Catolica. Por tanto, Magdeburgo estaba sujeta a la aplicación de dicho Edicto.

El consejo de la ciudad decidió por tanto y para salvaguardar sus intereses, expulsar a la guarnición imperial de la ciudad y aceptar la ayuda de Gustavo Adolfo de Suecia, soberano luterano, que fue uno de los renovadores del “arte de la guerra” con las reformas que llevo a cabo en su ejercito. A pesar de que el Consejo actuó con cierta ambigüedad acerca de la expulsión de las tropas imperiales, tampoco pretendía romper de forma total con el Imperio. Sin embargo, los grupos mas exaltados de la ciudad tomaron la iniciativa desbordando plenamente a los mas moderados.

La intervención del rey sueco, marco lo que las periodizaciones marcan como tercer periodo de la guerra, la fase Sueca (1630 – 1635) buscando el monarca defender la confesión luterana y convertir el Báltico en un Lago Sueco, frente a cualquier intento imperial de controlar dicho mar si vencían en la guerra Con un ejercito disciplinado para la época y muy móvil se convirtió para muchos como dice el profesor Eduard Escartin en el líder de “una cruzada evangélica en favor del protestantismo alemán, sirviendo de cobertura propagandística para el intervensionismo sueco” (ESCARTIN, E.: “La crisis de la hegemonía española. La guerra de los Treinta Años” en VV.AA.: Manual de Historia Moderna, Barcelona Ariel, 1993).

Francia fue la gran beneficiada de esta Guerra, ya que hasta 1635 cuando se declara la guerra a la Monarquía Hispánica (tan bien analizado su “publicistica” en la tesis del profesor José Maria Jover y recientemente reeditada por el CSIC y la Fundación Española de Historia Moderna. 1635. Historia de una polémica y semblanza de una generación, Madrid, CSIC y FEHM, 2003) había estado financiado y apoyando de forma “encubierta” a los enemigos de las dos ramas de los Austrias. Por el Tratado de Barwalde, Francia se comprometía a dar a Suecia un subsidio anual a cambio de que se respetase la religión católica allí donde Gustavo Adolfo fuera el vencedor. Sin embargo no todos los príncipes protestantes se acababan de decidir por apoyar abiertamente al rey sueco, jugando con el lenguaje y denunciando las injerencias de potencias extranjeras. Por tanto, como mantiene el profesor Golo Mann, se intento crear un tercer espacio, esta vez de protestantes, pero teóricamente fieles al emperador y que abría la posibilidad de aceptar a sus equivalentes católicos. Por tanto ni Sajonia ni Brandeburgo, se decidieron apoyar formalmente al ejercito sueco, manteniéndose una teórica neutralidad, de la cual desconfiaba Gustavo Adolfo.

En este contexto se entiende el asedio de Magdeburgo tras expulsar a las tropas imperiales y el asedio que sufrió desde el 13 de enero de 1631, antes de ser arrasada. A pesar de la promesa de ayuda a la ciudad que hizo el rey, decidió no cumplirla por la desconfianza que sentía ante Sajonia y Brandeburgo, ya que temía que pudiera actuar contra su retaguardia en un territorio alejado de sus “cuarteles de invierno”. Este era el único ejercito que podría haber salvado la ciudad, pero decidió que el riesgo era muy alto.

A pesar de este hecho, la ciudad siempre confió hasta ultima hora en que el gran rey luterano les salvase de las "hordas imperiales". Mientras duro el asedio, se dieron las labores habituales en este tipo de operaciones, es decir atrincheramientos y labores de zapa y contrazapa que cada vez estaban mas cerca de las defensas de la ciudad. Tilly invito en repetidas ocasiones a rendirse a la ciudad, para evitar el baño de sangre y el saqueo que se daría de forzarse la ciudad. Pero con la esperanza puesta en el rey y desconfiando del perdón de Tilly rechazaron estas ofertas.

Finalmente durante la madrigada del 20 de mayo, la ciudad fue asaltada y totalmente arrasada, sin diferenciarse edades, credos o sexos. De los treinta mil habitantes, mas de veinticinco mil murieron por la furia de los soldados, el incendio que arraso la ciudad o intentando cruzar el rio Elba. Los cadáveres carbonizados recorrieron el curso del Elba salvándose de la destrucción la catedral, que como "buenos católicos", rápidamente volvió a ser consagrada.

El Imperio había destruido una ciudad imperial. Sin embargo, la población católica parece que no se indigno. Tras el saqueo en 1576 de la ciudad de Flandes por los tercios, ante el impago de sus soldadas, católicos y calvinistas se unieran en un momentáneo frente común contra las tropas hispanas por la firma del Acta de Pacificación de Gante y la rebelión de las provincias del sur, ocasionando que se firmara por parte de don Juan de Austria el Edicto Perpetuo. En cambio aquí la situación fue a la inversa. La población católica se divertía de la tragedia que había supuesto Magdeburgo, conjugando un nuevo, verbo, Magdeburguizar.

Saludos a todos.

BIBLIOGRAFÍA.

ESCARTIN, E.: “La crisis de la hegemonía española. La guerra de los Treinta Años” en VV.AA.: Manual de Historia Moderna, Barcelona Ariel, 1993

JOVER ZAMORA, J.,Mª.: 1635. Historia de una polémica y semblanza de una generación, Madrid, CSIC y FEHM, 2003.

KINDER, H, HILGEMANN, W.: Atlas historico mundial I. De los origenes a la Revolucion Francesa, Madrid, Itsmo, 1994.

MANN, G. HEUSS, A.: Historia Universal. De la Reforma a la revolucion 1, Madrid, Espasa Calpe, 1988.

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Categorías: HISTORIOGRAFIA

Dossier Alejandro Magno: CARACTERÍSTICAS DEL IMPERIO EN VIDA DE ALEJANDRO

Articulo aparecido originalmente en La Torre Atalaya el 1 de febrero de 2005.
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Desde el punto de vista político Alejandro fue acumulando títulos en función de los territorios que fue conquistando, como serian los siguientes:
1. Rey de los macedonios, que no de Macedonia, pues es una monarquía de tipo nacional, étnica y no territorial.
2. Heguemon de la liga de Corinto.
3. Faraón de Egipto.
4. Amado de Marduk y rey de las cuatro partes, el título tradicional en Mesopotamia.
5. Gran rey de Persia.

Esta multiplicidad de soberanías, de títulos y de pueblos sometidos, le obligo a mantener diferentes imágenes, plasmadas en la iconografía regia que se desarrollo, siendo uno de los elementos más importantes en esta difusión de su imagen, los motivos iconográficos. Para los griegos debía seguir siendo un conciudadano, especialmente preeminente puesto que se le eleva a una categoría superior como es la de héroe, pero no más allá, como cometió el error de decir a Alejandro Clito el Negro, quien le había salvado en el cruce del rio Granico. Sin embargo para los orientales era el rey, y los demás eran sus súbditos, siendo el representante de la divinidad, cuando no el mismo dios en la tierra.

Alejandro mantuvo un cuidadoso equilibrio en su sistema administrativo. Junto a él mantuvo el consejo del rey macedonio, compuesto pos sus familiares y amigos (“los compañeros”). En torno a este círculo, donde se tomaban las grandes decisiones, se creo un aparato burocrático estatal. En último lugar estaba la administración local, para la que se respeto la división persa en satrapías, colocando a su frente a persas o iranios con responsabilidad civil, que se complementan con un gobernador militar griego. En las satrapías más orientales, más lejanas y menos controladas por ello, el cargo se unifico en la persona de un griego.

Todo este mundo se controlo desde las ciudades, nuevas o preexistentes. Las ciudades fueron los focos económicos, sociales, políticos, culturales y militares del mundo helenístico. Alejandro no fundo ciudades sólo por afán propagandístico (culto al Heroe Fundador), sino que fueron un instrumento imprescindible para su política de helenización.

En estas ciudades construidas “a la griega” Alejandro no impuso, pero sí impulso la cultura griega. No se persiguió a las otras culturas, pero todo aquel que quisiera prosperar tenia que presentar un barniz cultural griego en las ciudades. Esta educación apenas llego al campo. A los campesinos apenas les importaba quién era el nuevo dueño de la situación. Sólo se preocupaban de producir cuanto más mejor.

La preocupación mayor fue dar cohesión al ingente y heterogéneo imperio, y para ello Alejandro llevo a cabo una política cultural que intenta mezclar a vencedores y vencidos. Quizá el aspecto más llamativo de esta política fueron los matrimonios mixtos. Alejandro animo a sus soldados a casarse con mujeres indígenas, y él mismo tomo como esposas a princesas iranias. Hubo también un componente espectacular, propagandístico, al realizarse bodas mixtas multitudinarias, llegando a realizarse alrededor de 10000 uniones en una misma ceremonia. No todos estuvieron de acuerdo con estas bodas, por ejemplo el historiador Calístenes. En cualquier caso esta política se vio limitada, al menos en inicio, a las élites, y precisamente de esos matrimonios nacería la futura élite dirigente (BRAVO, G.: Op cit.). Otro hecho destacable en este sentido es que tras su muerte en Babilonia Alejandro no fue sepultado allí, ni en su patria macedónica, sino que se llevó su cadáver a Egipto, a Menfis, y luego a Alejandría.

La intención de respetar la cultura anterior se detecta también en el funcionariado mixto, del que ya hemos hablado, y en la inclusión en el ejército de elementos persas. “Los persas recibieron entrenamiento militar para defender sus territorios y/o integrarse en el ejército, de manera que muchos contingentes macedonios fueron desmovilizados” (BRAVO, G.: Op cit.).

BIBLIOGRAFÍA.

- ALVAR, J y BLÁZQUEZ, J.M.(eds.): Alejandro Magno: hombre y mito. Madrid, Actas, 2000.
- BRAVO GARCIA, A.: Introducción a la Anabasis de Alejandro Magno, de Arriano, Biblioteca Clásica Gredos, 49, Madrid, 1981, 2001.
- GUZMÁN GUERRA ,A. y GOMEZ ESPELOSIN, F.J.: Alejandro Magno: de la historia al mito. Madrid, Alianza, 1997.
- HAMMOND, N.G.L: Alejandro Magno: rey, general y estadista. Madrid, Alianza, 1992.
- BRAVO, G.: Historia del Mundo Antiguo. Una Introducción critica. Alianza. Madrid,1994.
- ELVIRA BARBA, M.A.: “El heroe. Alejandro fabrica su imagen”. La Aventura de la Historia, 73, pp- 50 – 61.
- NOGALES, F.: “El misterioso fin de Alejandro”, La aventura de la Historia, nº 66, pp. 90 – 94.
- QUESADA SANZ, F.: “Alejandro ante Tiro. Asedio salvaje”, La aventura de la Historia, 75nº pp. 82- 91.
- QUESADA SANZ, F.: “El dia que Alejandro pudo morir”, La aventura de la Historia, nº 26, pp. 70 – 82
- SEKUNDA, N.: El ejercito persa, 560 – 330 a.C., Madrid, Ediciones del Prado, 1994.
- ARRIANO, vida y hazañas de Alejandro de Macedonia; PSEUDO CALISTENES, Anabasis de Alejandro Magno; CURCIO RUFO QUINTO, Historia de Alejandro Magno, publicadas por Gredos.
- PLUTARCO, Vidas paralelas: Alejandro Magno – Julio Cesar, Madrid Alianza, 2003.

11.03.09

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Categorías: HISTORIOGRAFIA

Dossier Alejandro Magno (II): Periodizacion de las conquistas de Alejandro.

Articulo original aparecido en La Torre Atalaya el dia 24 de enero de 2005.
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En muy pocos años, entre el 334 a.C. y el 326 a.C. , Alejandro y su ejército conquistaron todo próximo Oriente, llegando hasta el rio Hidaspes. Aunque inicialmente la expedición se limitaba a actuar en Asia Menor contra el Imperio Persa, según avanzaban y se desintegraba el imperio, se dio una conquista tras otra, discutiéndose si la conquista macedonia se debía a un plan prefigurado desde el primer momento o a una improvisación, como señalábamos en nuestro articulo Alejandro Magno. Entre la Historia y el Mito. Sin importarnos realmente si fue o no un plan podemos señalar las siguientes fases:

Primera Fase: 334-333 a .C.. Liberación de las islas y costas del Egeo.
Parmenio, un general de Alejandro llevaba dos años interviniendo en las islas, y dominaba ya el Helesponto, siendo una avanzadilla que había mandado Filipo para preparar la expedición contra Persia .
Con el ejercito que cruzaría el Helesponto viajaron colonos griegos que se establecieron todo el territorio conquistado, más cuanto más cerca de Grecia. También un grupo de sabios de todas las ramas, poetas, geógrafos, historiadores, que además de aprovechar el viaje para conocer las nuevas tierras y relatar las hazañas de Alejandro (aunque en ese sentido tenemos muy mala suerte, pues no hay una historiografía fiable del periodo, y la mejor biografía antigua de Alejandro es de cinco siglos más tarde), su función era, principalmente, abrir nuevas rutas comerciales entre Grecia y el Oriente, hasta la India e incluso China.
Es en este momento inicial cuanto tiene lugar la batalla del río Gránico que enfrenta al ejército griego con el de los sátrapas de Asia Menor. Siendo una batalla con efectivos limitados entre ambos ejércitos (recomendamos en el ámbito divulgativo la lectura de QUESADA SANZ, F.: “El dia que Alejandro pudo morir”, La aventura de la Historia, nº 26, pp. 70 – 82). Tras vencer este primer enfrentamiento se comenzarían a liberar las ciudades jonias de Asia Menor, también Frigia, Caria, Licia, Panfilia, Cilicia,… se resisten Mileto y Halicarnaso. En estas polis se restauran los sistemas democráticos, y se establecen varias categoría en relación con Macedonia como fueron las:
a) Ciudades autónomas, sujetas a contribución o sintaxeis.
b) Estados tributarios, deben pagar un phoros o tributo anual.
c) Ciudades de la liga de Corinto, plenamente libres.

Alejandro en este momento avanzo por el interior de Anatolia, pasando por Gordion (donde Alejandro zanjará con un mandoble de espada la cuestión del nudo gordiano, que no podía deshacerse, demostrando su gusto por la teatralidad y la determinación por lograr sus objetivos), y llega al territorio del antiguo imperio hitita alcanzando el mar por Cilicia hasta la ciudad de Tarso, entrada hacia Siria.

Segunda Fase 333-330. En estos momentos se busca neutralizar la amenaza de la flota persa localizada en la Franja Sirio – Palestina. Es ahora cuando se da la segunda gran batalla, la de Issos, al noroeste de Siria, contra el ejército del gran rey persa Darío III, que huye dejando a parte de su familia en poder de Alejandro. En estos momentos Siria, Palestina y el norte de Mesopotamia, tres ricas regiones atravesadas por rutas comerciales, son controladas por las tropas macedonias. Alejandro tomara ahora una decisión arriesgada y hasta punto difícil de entender, salvo por las implicaciones finales sobre la divinización posterior de Alejandro, ya que ahora decidió en vez de dirigirse hacia Mesopotamia encaminarse hacia las ciudades Fenicias y Egipto. Si la primera zona era lógico por el deseo de neutralizar la flota persa, la expedición a Egipto se explicaría por cuestiones propagandísticas. En esta fase se da la destrucción de varias ciudades que se resistieron como Tiro (para un interesante articulo sobre el asedio de Tiro, recomendamos QUESADA SANZ, F.: “Alejandro ante Tiro. Asedio salvaje”, La aventura de la Historia, 75nº pp. 82- 91) o Gaza arda dos años en controlar la zona, usando combinadamente el ejército de tierra y la armada.
En Egipto fue recibido como libertador de los invasores persas. Hay que recordar que la conquista realizada por Cambises III había resultado traumática (recordemos que en el 525 a..C. la dinastía aqueménida persa había subido al trono egipcio). El oráculo de Ammón lo reconoce como hijo suyo, y consecuentemente Alejandro se corona faraón. Se desconoce si se lo llego a creer o no, pero posiblemente este “reconocimiento” se le sumo a la influencia de su madre Olimpiade. Junto a esta legitimación dominar Egipto le proporciono recursos alimenticios, cereales. Alejandro será respetuoso con el país y restablece la organización en nomos, la tradicional en Egipto, en lugar de mantener la satrapía, impuesta por los persas.
Funda Alejandría, en el 332 a.C. No debemos olvidar que fundar ciudades era una tarea propia de héroes, que proporciona buena propaganda, pero que tiene una aplicación práctica: se necesitaba una capital política y administrativa, y la capital tradicional, Tebas, no era adecuada por no tener puerto al Mediterráneo. Alejandría, en la parte occidental del delta del Nilo, será un importante centro urbano en todos los sentidos, y además se orienta hacia Grecia.
En la primavera de -331 Alejandro vuelve al norte. Ha de enviar barcos chipriotas y fenicios en auxilio de Antípatro, que no podía sofocar la rebelión de polis propersas, con el espartano Agis a la cabeza. Después cruzo el Eúfrates, enfrentándose de nuevo al ejército del gran rey persa. La batalla de Arbelas o Gaugamela es la tercera y última gran batalla del ejército alejandrino en su avance. Darío III huye hacia el mar Caspio, Alejandro no lo persigue, pero la victoria le permite conquistar Babilonia. Allí son bien recibidos, por lo que no hay represión ni aniquilamiento de la población autóctona. Alejandro restaura los ritos caldeos y se hace coronar rey de las cuatro provincias, que era el título tradicional del rey babilónico porque le reconocía su poder (real o simbólico) sobre toda Mesopotamia.
Conquistan después sin mucho esfuerzo la capital de Media, Susa, donde consiguen un importante tesoro que pronto se hará circular en forma de moneda. También cae una de las tres capitales (la corte se trasladaba de una a otra según la estación) del imperio persa, Persépolis. La ciudad arde completamente, no se sabe si por accidente o por acción premeditada de Alejandro que estaría así vengando la destrucción de la acrópolis de Atenas durante la 2ª guerra médica. Para legitimarse como “heredero” de Dario III, formo un cuerpo expedicionario con sus mejores tropas, persiguiendo al rey persa y tras su asesinato, a los responsables del magnicidio, como “vengador y heredero” de este.
Mientras, el rey persa, refugiado en Ecbatana, continua pidiendo a Alejandro que libere a su madre y a los demás miembros de su familia que estaban en su poder. Alejandro desmoviliza a parte de sus tropas, cansadas y necesarias en otras zonas, y elige a un cuerpo selecto con el que perseguirá a Darío, que huye de Ecbatana.

Tercera Fase 330-325 a.C. Se dará las ultimas conquistas.
Hasta el 327 a.C. se fueron incorporando las satrapías orientales, dándose ahora el asesinato de Darío III y la persecución de los asesinos.
En esta fase busca, más que seguir avanzando, consolidar su poder personal. Las victorias lo habían cambiado, pasando de un comportamiento moderado a otro despótico. Buscará de hecho una simbiosis entre la democracia griega y el despotismo oriental, pero esto no le es posible, y en cambio el ambiente de su entorno se enrarece por rencillas entre los griegos de su séquito y los persas que se habían ido incorporando.
Ahora es cuando se producen, o Alejandro cree que se producen, las conjuras contra su persona. Tendrían su causa en las rencillas entre los elementos griegos y persas de su camarilla. Pueden identificarse tres principales:
a) La encabezada (supuestamente) por Filotas, hijo de Parmenio y jefe de la caballería. Ambos son ejecutados y sustituidos por personas afines a Alejandro.
b) La de Clito, que discutió su conducta despótica y filopersa recordándole que sólo era un hombre, y que él le había salvado la vida en el rio Granico (en Alejandro Magno de Oliver Stone le salva en Gaugamela al ser la única de las batallas contra los persas que aparecen en el film). El mismo Alejandro le dio muerte en un arrebato.
c) La de Calístenes, su cronista e historiador que, después de ser el primero en dar propaganda a sus logros, fue acusado de traidor.
Alejandro soluciono estas “conjuras” con severas purgas dentro de sus “compañeros”, eliminando a cualquier elemento discordante. Posiblemente en realidad no todas estas conjuras existieron tal y como las imaginaba el rey, sino que eran discordancias, críticas o simple cansancio de una campaña tan larga. Con estas purgas Alejandro consiguió varios objetivos:
1. Por un lado reforzó su autoridad militar y política.
2. Elimino la oposición de los oficiales macedonios a continuar la expansión hacia la India.
3. Elimino a cualquier rival que pudiera aparecer para controlar el ejército y amotinarse. Sin embargo, debemos señalar que posiblemente no elimino a los más peligrosos, ya que una de las hipótesis más probable de su muerte fue el envenenamiento por parte de sus generales, ya que había muchos intereses en juego a su muerte.

Las fricciones a las que nos hemos referido tienen lugar porque, en su avance, al ejército griego se le suman contingentes persas, apareciendo esa tensión en su ejército. Los soldados griegos que lo habían acompañado desde el principio no entienden que quiere el rey, qué lo impulsa. Además, Alejandro se rodeo de una camarilla de aduladores persas, más acostumbrados a una forma de monarquía despótica.

Alejandro se presenta como un “gran rey”, adoptando costumbres iranias como la vestimenta o la proskynesis, o sea, la postración del súbdito (no ya del conciudadano griego) ante el rey para besar su túnica o pies. Para los macedonios, y por supuesto para los griegos este ritual resultaba humillante. Más tarde quedarán exento de él los súbditos privilegiados. Otra práctica será la de los matrimonios mixtos, que Alejandro favorecerá, empezando por casarse él mismo con princesas iranias, como la sogdiana Roxana. .

La Cuarta y ultima fase se dio hacia el 325.. Cruza el río Indo y llega al Punjab. Se enfrenta al rey Poros (que cuenta en su ejército con elefantes) a orillas del Hidaspes. Esta batalla se puede considerar en tablas, ya que el reparto de poder en la zona permaneció como hasta entonces.
Tras esta batalla, el ejercito no acepta continuar más allá, y Alejandro, aunque vuelve a hacer un escarmiento en la persona de los cabecillas, accede a regresar. Aunque no habían sido derrotado en 13 años cada vez se alejaban más de sus fuentes de aprovisionamiento, lo que debilitaba su posición.
Distribuye el ejército en tres columnas:
A) La marítima, mandada por Nearco, bordea el mar Arábigo para llegar al golfo Pérsico y luego remontar los ríos mesopotámicos.
B) La columna terrestre que mandó Alejandro siguió una ruta central, entre la marítima y la otra terrestre. Era la ruta más dura, atravesando el desierto de Gedrosia dándose numerosas bajas. El avance por esta zona se considera el mayor error de Alejandro en todas sus campañas, causando posiblemente mas bajas que en todas sus batallas Además, Alejandro se entretiene fundando ciudades, estableciendo a los colonos que acompañaban al ejército.
C) La columna lateral terrestre la llevaba Crátero. Sigue la ruta más al norte.

Entre el 325-323 a.C. Alejandro no regresa a Grecia. Se queda en Babilonia y desde allí se dedica a organizar su imperio.
Se ha dicho que en el futuro iba a embarcarse en la conquista de Arabia y la costa oriental de África. Otros piensan que su objetivo era expandirse hacia occidente, acabando con la potencia púnica, en lo que sería una segunda fase de la liberación helénica, justificándose por el enfrentamiento con los enfrentamientos entre griegos de Magna Grecia y Cartago.
En cualquier caso no llega a hacer nada de esto, porque muere en -323, no se sabe si de malaria, de una enfermedad hepática o por envenenamiento, siendo posiblemente esta ultima hipótesis la mas posible (NOGALES, F.: “El misterioso fin de Alejandro”, La aventura de la Historia, nº 66, pp. 90 – 94)
Murió sin sucesión. Tenía dos esposas, la mencionada Roxana y Barsine, hija de Darío III, que se encontraba embarazada al morir Alejandro. Al futuro hijo podía discutirle su herencia Filipo Arrideo, hermanastro ( o primo dependiendo de cada autor)de Alejandro que se encontraba en Macedonia y al que se consideraba poco menos que subnormal.
Los generales de Alejandro, tanto los que lo acompañan como los regentes de Macedonia, acordaron respetar al hijo por nacer y mantener la unidad del imperio que habría de heredar, al menos de momento. Pero se lo reparten en forma de regencias. Pronto eliminarán a Barsine y al heredero Alejandro II y el gran imperio se dividirá en los reinos helenísticos.

BIBLIOGRAFÍA.

- ALVAR, J y BLÁZQUEZ, J.M.(eds.): Alejandro Magno: hombre y mito. Madrid, Actas, 2000.
- BRAVO GARCIA, A.: Introducción a la Anabasis de Alejandro Magno, de Arriano, Biblioteca Clásica Gredos, 49, Madrid, 1981, 2001.
- GUZMÁN GUERRA ,A. y GOMEZ ESPELOSIN, F.J.: Alejandro Magno: de la historia al mito. Madrid, Alianza, 1997.
- HAMMOND, N.G.L: Alejandro Magno: rey, general y estadista. Madrid, Alianza, 1992.
- BRAVO, G.: Historia del Mundo Antiguo. Una Introducción critica. Alianza. Madrid,1994.
- ELVIRA BARBA, M.A.: “El heroe. Alejandro fabrica su imagen”. La Aventura de la Historia, 73, pp- 50 – 61.
- NOGALES, F.: “El misterioso fin de Alejandro”, La aventura de la Historia, nº 66, pp. 90 – 94.
- QUESADA SANZ, F.: “Alejandro ante Tiro. Asedio salvaje”, La aventura de la Historia, 75nº pp. 82- 91.
- QUESADA SANZ, F.: “El dia que Alejandro pudo morir”, La aventura de la Historia, nº 26, pp. 70 – 82
- SEKUNDA, N.: El ejercito persa, 560 – 330 a.C., Madrid, Ediciones del Prado, 1994.
- ARRIANO, vida y hazañas de Alejandro de Macedonia; PSEUDO CALISTENES, Anabasis de Alejandro Magno; CURCIO RUFO QUINTO, Historia de Alejandro Magno, publicadas por Gredos.
- PLUTARCO, Vidas paralelas: Alejandro Magno – Julio Cesar, Madrid Alianza, 2003.

12.02.09

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DOSSIER: ALEJANDRO MAGNO (I): ENTRE EL MITO Y LA HISTORIA..

Aprovechando que nuestro colega pcmf ha escrito un articulo sobre Alejandro, reeditaremos en las proximas fechas el dossier que publicamos en 2005 sobre el film de Oliver Stone Alejandro Magno, del que el presente articulo es el primero. Esperamos que les guste.
Articulo original aparecido el 7 de enero de 2005 en La Torre Atalaya.
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El pasado día 5 de enero se estrenaba la película Alejandro Magno de Oliver Stone. La película a nuestro modo de ver se centra demasiado en los aspectos interiores de Alejandro, dejando de lado los militares y políticos de la gran empresa que supuso la conquista de Alejandro. Por tanto vamos a realizar una serie de artículos sobre la figura de Alejandro Magno, centrándonos en las causas de sus conquistas y la periodizacion de estas, las características de su imperio o cual fue su desarrollo posterior a su muerte.
En el primero de estos artículos nos centraremos en elementos de su figura histórica y mítica y en las cualidades que le permitieron vencer al poderosísimo imperio persa.

ALEJANDRO ENTRE EL MITO Y LA HISTORIA.

A la hora de enfrentarnos a la figura histórica de Alejandro tenemos que tener en cuenta el mito que le rodeo tras su muerte y que deformo su figura histórica. Ninguno de los historiadores que hablaron de la figura del Magno tuvieron acceso a documentos oficiales ni sabemos cuales serian sus fuentes, centrándose además en sus conquistas y algo menos en su obra política y por supuesto hablando de soslayo sobre aspectos personales, en los cuales se centra demasiado Oliver Stone en su film. Todos estos factores nos hablan de un Alejandro novelesco donde la fantasía y el mito se mezclan en no pocos casos.

Otro elemento que debemos tener en cuenta es que en él se fundían por un lado el hecho de ser un rey macedonio, sintetizándose en este papel el ser un gran jefe militar. También era un griego por la educación que tuvo durante sus primeros años, contándose con grandes preceptores como Aristóteles. De esta forma, su mentalidad era mucho mas abierta que la de los generales de su padre, pudiendo ser una de las explicaciones para ese supuesto de crear un “reino” universalista.

Junto a estos dos elementos, la figura de su madre, Olimpia u Olimpiades le tuvo que influir profundamente. Esta mujer no era macedonia, sino del Epiro lo que explica el insulto durante la boda de Filipo y la joven macedonia Cleopatra, realizado por Atalo, el tío de la joven, al señalar que la unión daría un hijo de sangre pura macedonia. Esto obviamente fue un insulto para el joven Alejandro, el cual a la muerte de su padre, se cobraría su venganza contra él y contra sus apoyos mas cercanos, en una rápida re – estructuracion del poder. Hablábamos de una influencia de Olimpiade sobre Alejandro debido a que alardeaba de que era el hijo de Zeus y no de Filipo, lo cual sin duda tuvo que ser una de las causas de la gran confianza en sí mismo que desplegó Alejandro en sus campañas y en el proceso de divinización que se dio en vida. Debemos señalar también que las grandes gestas de los héroes le influirían posiblemente adoptándolas como modelos vitales para él.

Veremos por tanto en Alejandro una concepción heroica de la vida(en el sentido clásico de la palabra), dando cierta apariencia de egolatría y de narcisismo, que se podría rastrear en toda la producción artística sobre él o en su deseo de ser un gran constructor de ciudades, a la manera de los héroes fundadores de colonias siglos atrás.

Según avance en sus conquistas en Alejandro se dará un proceso de acentuado autoritarismo, en el cual podríamos intuir quizás cierto grado de paranoia. No debemos olvidar que Filipo II fue asesinado por Pausanias de Orestide, que era un noble macedonio. De una forma u otra, al ser el beneficiario de la muerte de su padre, tuvo que convivir con la sospecha de haber tenido algo que ver en su muerte, de una forma u otra. Este autoritarismo fue por tanto consecuencia de ciertos rasgos de paranoia (hasta cierto punto lógica debido a que hubo dos conjuras parece que bastante sólidas como la de Filotas, arrastrando a la muerte a su padre Parmenio y la de su historiador Calistenes, además de matar a Clito el Negro durante una borrachera ya que en vez de actuar como un adulador le dijo que no era mas que un hombre, o los motines dentro de sus tropas cansadas de tantos años fuera de sus hogares)tras años de campaña y de rodearse de funcionarios persas, reconvertidos a la causa macedonia y que habían tenido como modelo de gobierno a los monarcas persas. Esta presencia de oficiales persas haría que en diversos momentos hubiera tensiones dentro del ejercito

Tampoco debemos olvidar el sabio manejo que realizo siempre el macedonio de la propaganda, sabiéndose presentar de una forma determinada en cada momento para justificar sus actos, o a través de una gran producción artística y urbanística para dar mayor realce a todas sus obras. Nunca desaprovecharía una ocasión para lucirse ante su “publico”, fuera este sus tropas y compañeros o una población conquistada.

Por ultimo, para finalizar este articulo sobre ciertos aspectos vitales del macedonio, no podemos obviar su faceta de gran conquistador. Debemos reconocer que posiblemente fue el primer gran conquistador de la Historia, siendo considerado hoy día como uno de los mayores tácticos / estrategas de la Historia en medios militares, mas aun teniendo en cuenta que tenia recursos limitados frente a su poderoso adversario, Darío III. Dentro de los aspectos de líder militar señalamos su gran confianza en sí mismo, posiblemente influencia de Olimpiade y sus reivindicaciones divinas de paternidad. Esta confianza estaba apoyada en el apoyo tanto de los dioses como de la Fortuna para sus empresas. Otros rasgos de su alta capacidad bélica serian los siguientes:
- Planteamientos arriesgados pero totalmente efectivos, viéndose su talla de gran táctico sobre todo.
- Todos sus movimientos los realizaba tras obtener el mayor numero de datos sobre sus enemigos, el numero de sus efectivos, la estructura del dispositivo enemigo, o el uso de la topografía para aprovecharse de esta.
- Una gran capacidad de improvisación en mitad del combate para modificar su estrategia inicial, adaptándose a cualquier circunstancia inesperada.
- Un aprovechamiento inmejorable de los recursos con los que contó, inferiores a los de Darío hasta Gaugamela / Arbelas, pero a los que optimizo hasta el máximo de sus posibilidades. Fue un gran conductor de hombres que saco de sus tropas mucho mas de sus limites.

En el plano militar también cometió errores como seria entre ellos su posición precaria anterior a Isos, la expedición a Egipto, realizara por motivaciones no estratégicas y sobre todo el regreso de su columna por el desierto de Gedrosia
Como puntos negativos tendría su soberbia en ciertos momentos, sobre todo en los momentos de borracheras y orgías con sus amigos, como seria el caso de la muerte de Clito o su incapacidad como un verdadero gobernante, que no supo articular realmente un modelo de reino unitario ni estableció unas reglas firmes de sucesión, ausencia que fue aprovechada por sus compañeros y generales, los Diadocos, para repartirse su imperio. Pero eso ya será otra Historia.

Saludos a todos.

BIBLIOGRAFÍA:

- ALVAR, J y BLÁZQUEZ, J.M.(eds.): Alejandro Magno: hombre y mito. Madrid, Actas, 2000.
- BRAVO GARCIA, A.: Introducción a la Anabasis de Alejandro Magno, de Arriano, Biblioteca Clásica Gredos, 49, Madrid, 1981, 2001.
- GUZMÁN GUERRA ,A. y GOMEZ ESPELOSIN, F.J.: Alejandro Magno: de la historia al mito. Madrid, Alianza, 1997.
- HAMMOND, N.G.L: Alejandro Magno: rey, general y estadista. Madrid, Alianza, 1992.
- BRAVO, G.: Historia del Mundo Antiguo. Una Introducción critica. Alianza. Madrid, 1994.
- ELVIRA BARBA, M.A.: “El heroe. Alejandro fabrica su imagen”. La Aventura de la Historia, 73, pp- 50 – 61.

04.01.09

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LAS RELACIONES ENTRE LA HISTORIA Y EL CINE. FUENTE HISTORICA Y / O RECURSO DIDACTICO

El debate sobre las relaciones existentes entre el Cine y la Historia ha sido en los últimos años muy interesante, desde la obra clásica del profesor Marc Ferro (Historia Contemporánea y cine, Ariel, Barcelona, 1995) que ha creado una interesante corriente en nuestro país con el profesor Josep Maria Caparros y en los últimos años con el profesor norteamericano Robert Rosenstone (El pasado en imágenes. El desafío del cine a nuestra idea de la historia, Ariel, Barcelona, 1997). En esta línea es muy interesante es el debate abierto en la pagina de Historia a Debate sobre estas relaciones.

Creemos que a la hora de establecer las relaciones existentes entre ambos ámbitos, debemos señalar previamente que en dicha polémica se debe establecer la existencia de dos niveles en las relaciones entre el Cine y la Historia, necesitando cada uno de estos análisis distintos.

El primero de estos niveles sería en el ámbito de investigación histórica, por lo que se discutiría si una película puede o no ser fuente histórica y en que condiciones. El segundo de estos niveles se refiere a la utilización o no del cine como un recurso didáctico y en que condiciones. Por tanto, las exigencias sobre el cine serán distintas.

Obviamente el cine se puede utilizar como fuente histórica, pero no por lo que se muestre en el film en sí mismo, sino a través del estudio del proceso de realización de las películas utilizadas. Obviamente sobre el tema de la Guerra de Vietnam no tienen el mismo enfoque Platoon de Oliver Stone, que por ejemplo Boinas Verdes, de John Wayne o Cuando éramos soldados de Randall Wallace (sobre las relaciones entre la Historia y el Cine en referencia a la Guerra del Vietnam recomendamos el libro del profesor Caparros La Guerra del Vietnam entre la historia y el cine, editado por Ariel).

En el plano didáctico los filmes no se pueden utilizar como un complemento esencial de las explicaciones docentes, siendo esta practica un grave error a nuestro modo de ver. Pensamos que antes de poner cualquier film en un aula, el docente tendría que haber realizado un trabajo previo importante y que los alumnos fueran capaces identificar y establecer cualquier componente político – ideológico que diese una visión tendenciosa o sesgada de la Historia, de personajes, etc. a lo largo del desarrollo de la cinta o en cuyo interior estuviera presente anacronismo o “presentismos” propios de la época de realización de dicho film y que por tanto sin lugar en el “desarrollo histórico de la acción”. Pensamos que este trabajo previo debe ser esencial antes de trabajar con un film, pero también con el texto de un arbitrista de la Edad Moderna, en el analisis de la Familia de Carlos IV o de los relieves de una iglesia románica.

Todas estas “fuentes históricas”, tendrían que tener un trabajo previo de investigación para establecer por ejemplo cuales serian sus verdaderas intenciones, sus mensajes implícitos o explícitos, su intencionalidad, etc. Pensamos que la principal labor del docente, no es enseñar Historia, Matemáticas o Biología, es sobre todo en Secundaria, enseñar a los alumnos a pensar y a tener un pensamiento critico que les permita evitar cualquier tipo de condicionamiento externo.

Defendemos la utilidad de la utilización de los filmes como un importante recurso didáctico, siempre tras realizarse el necesario e imprescindible trabajo previo que nos ayude a desmontar cualquier elemento ideológico tanto en el discurso narrativo o en la iconografía presente en el filme. En nuestra opinión este valioso recurso didáctico, se puede articular en tres ejes fundamentalmente, aunque nunca podrán o deberán sustituir la labor docente ni ser un elemento fundamental en su desarrollo:

1) Para animar a los alumnos a profundizar en ciertos temas históricos a través de la proyección de filmes o de fragmentos de estos. Espero que me permitan esta cita del historiador Marc Bloch “Los lectores de Alejandro Dumas no son, quizás, sino historiadores en potencia, a los que sólo falta la educación necesaria para darse un placer más puro, y, a mi juicio, más agudo: el del color verdadero” (BLOCH, M.: Introducción a la historia”, Madrid, 2001, Fondos de Cultura Económica, p.12). Es en esta línea en la que consideramos un recurso valioso al cine, como un elemento que despierte la curiosidad por el conocimiento histórico entre los alumnos.

2) Para ilustrar ciertos elementos que de otra manera, no podrían comprender, entre otros motivos por la poca imaginación de los alumnos actuales ante las grandes tentaciones de la play station, botellones etc. y los cada vez menores índices de lectura y de nivel de estudios como se ha visto en el ultimo informe de la OCDE. Si por ejemplo les ponemos la película El rey pasmado, sobre los momentos iniciales del reinado de Felipe IV, quizás los alumnos puedan fijarse en elementos concretos de la época, como ropas, uniformes, armas y demás aspectos de la cultura material, etc.

3) Permitir a través de la proyección del filme y enlazando con los puntos anteriores que los alumnos puedan participar en la clase, realizando preguntas sobre aspectos allí expresados y que tengan que ver con la docencia, mas allá de las explicaciones del profesor y que permitan a los alumnos debatir sobre cuestiones de las explicaciones.

Sobre estas líneas es donde tenemos que insertar el cine como recurso didáctico. Para incentivar la curiosidad, la imaginación incluso y fomentar el debate mas allá de los libros o de las explicaciones. Esta debería ser la utilización didáctica del cine, pero nunca utilizándose nunca como el elemento principal o sustitutorio de las explicaciones impartidas por el profesor.

Debemos señalar que tampoco se deberían utilizar las imágenes plasmadas en la película como fuente histórica tal cual, ya que seria como hemos señalado ya, el reflejo de muchos anacronismos y de la visión existente en la época de la realización de dicha película sobre un momento histórico. Si se podría utilizar por el contrario como una interesante fuente para detectar ciertos elementos ideológicos o sociales existentes en los momentos en los que se realizo dicho film y que por diversos factores impregnarían el desarrollo de la acción. Es en este sentido donde el cine si puede ser una fuente histórica, a través del estudio de su “intrahistoria”.

Saludos a todos.

Nota: Este articulo es básicamente nuestra intervención en Historia a Debate publicada a finales del Diciembre de 2004 en el debate Historia y Cine(por error se fecha el 26 – 3 –04).
Este articulo aparecio originalmente en la bitacora La Torre Atalaya el dia 2 de enero de 2005.

01.12.08

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El fin del Imperio Romano y el Cristianismo.

Este articulo aparecio originalmente en La Torre Atalaya el pasado 24 de junio de 2005.

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A raíz de las polémicas declaraciones del Doctor Polaino y del posterior desmarque del PP se ha demostrado la falsa neutralidad de muchos científicos" ya que dejan que sus opiniones ideológicas o religiosas, condicionen sus conocimientos científicos, cuando una de las características del saber científico debe ser precisamente la neutralidad.

Acompañando estas polémicas declaraciones, desde diversas bitácoras como Memed el Flaco o la bitacora la Crispacion de Informativos Tele5 se anunciaba que en la revista Epoca se escribía la siguiente frase en relación con los matrimonios homosexuales:

“Tres factores incidieron en el desmoronamiento del imperio (romano): la baja natalidad, el aborto y las prácticas homosexuales. ¿La historia se repite?". (No ponemos el enlace directo a dicho texto puesto que no lo hemos encontrado en la web de época, por lo que nos basamos en las bitácoras que han referenciado dicho texto)

Por tanto, partiendo de la base que este texto ha aparecido en Epoca y ya que defiende el principio de autoridad del doctor Polaino, suponemos que aceptaran los principios de autoridad de los autores que citaremos en este articulo, donde se muestra que la homosexualidad no fue la causa de la caída del Imperio Romano y si fue uno de sus factores la Iglesia Católica. Si no saben de Historia, que no hablen, de la misma forma, que los demás no hablamos de psicología. Empecemos pues.

El eminente medievalista José Angel García de Cortazar (hoy día el Bajo Imperio o el Tardo Imperio es campo de estudio de los medievalistas) sitúa con la muerte de Marco Aurelio en 180 en Viena el comienzo de lo que tradicionalmente se ha hablado como Crisis del Siglo III.

Pero el fin del Imperio Romano, no solo fueron los bárbaros que presionaban cada vez con mayor fuerza sobre el Limes o frontera. La política defensiva desde la muerte de Trajano pondría en peligro la estabilidad económica del Imperio, que comenzaría a cobrar fuerza, como hemos dicho, durante el gobierno de Cómodo.

Por tanto a los problemas puramente militares, se añadieron una serie de factores internos, que el profesor García de Cortazar relaciona con los escasos recursos del Imperio para mantener ese ejercito defensivo, el ineficaz sistema fiscal, la necesidad de emitir mas moneda, por lo que se fomentaría la inflación ocasionando por tanto un daño a la producción de productos y al consumo, de tal manera que mientras que el consumo y la demanda de productos crecía, la producción se iba reduciendo por lo que el precio de los productos aumentaba y muchos campesinos buscaron la protección y el patrocinio de los Grandes Señores para evitar la creciente presión fiscal. Esto a su vez provoco una creciente ruralizacion de la sociedad romana por la escasez de producción y la creciente presión fiscal que se agravaba sobre quienes permanecían en las ciudades.

A todo esto tenemos que añadir que poco a poco, la ficción del poder senatorial dejo de tener sentido y esto acabo desembocando en un gobierno “absolutista” por parte del emperador, que comenzaría a ser denominado Dominus.

Teniendo este enmarque de crisis económica y social por la ruralizacion, la caída de la producción y el agobio fiscal, hará que la cultura romana entre en retroceso, por lo que se daría un auge del tradicionalismo además de cuestionarse cualquier atisbo de racionalismo desde el campo cada vez mas “conservador” y mas ignorante, que se plasmaría por un lado en la adopción de ritos de origen oriental, alejados del Estoicismo y del racionalismo romano.

Es en este momento, cuando el Cristianismo, como un rito oriental mas (Judaísmo y Cultos Mistericos como los de Mitra y Cibeles) cogerá cada vez mas fuerza. En Roma convivieron prácticamente todo tipo de cultos, dándose una convivencia tradicional entre todos estos, por el carácter multietnico de Roma. Sobre todo este conjunto de dioses, que muchas veces eran los adoptados de otros pueblos aunque con otros nombres, estaba el Culto Imperial, que tenia una preeminencia social al ser un culto homogéneo en todos los territorios del Imperio, siendo mas un elemento de unificación y de promoción social, que un verdadero sistema religioso.

Si hemos hablado de García de Cortazar como eminente medievalista, no podemos dejar hablar del profesor Gonzalo Bravo, que ha realizado una magnifica obra para los estudiantes de Historia (personalmente uno de los mejores manuales y libros manejados de todos los que consultamos a lo largo de toda la carrera ) en su “Historia del Mundo Antiguo. Una introducción critica.” En este excelente libro (recomendamos sobre todo la edición antigua de Alianza de 1995, ya que en las nuevas ediciones, se han recortado capítulos para hacerlos mas asequibles a los nuevos estudiantes) plantea el ilustre profesor, que el Cristianismo fue “causa” del declive de Roma, recogiendo una serie de planteamientos expuestos por otros autores y fundamentando en la investigación historiográfica su exposición.

Para el profesor Bravo el Cristianismo es una causa mas, como elemento de disgregación de la sociedad romana tradicional, ya que en vez de unir, separo como se ve en el enfrentamiento “Paganismo – Cristianismo”. Como cualquier estudiante de Historia sabe, ningún proceso histórico se debe únicamente a una causa. Esta disgregación social se dio en un contexto de decadencia no tanto moral pero si política y administrativa, que acabo por apuntillar a Roma, aunque no admite ya la dicotomía tradicional entre causas internas / externas.

Veremos como nos dice don Gonzalo, que en el siglo IV sobre todo, convivieron dos sistemas sociales antagónicos. Por un lado el tradicional pagano y por otro la nueva sociedad cristiana que estaba apoyada por la organización eclesiástica, que acabo apoyando ideológicamente a los nuevos emperadores filocristianos.

Si el Cristianismo inicialmente se había difundido entre esclavos y miembros de los grupos sociales mas desfavorecidos del Imperio, en estos momentos, comenzaría a penetrar entre mas amplias capas sociales debido al irracionalismo creciente por el clima de crisis tanto general como cultural.

Si el resto de las religiones romanas solían ser incluyentes, es decir, que no restringían ninguna otra manifestación externa o interna de devoción a otros cultos, el Cristianismo fue excluyente, ya que solo se creía en Dios, por lo que no rendían culto al Emperador los primeros cristianos y fueron perseguidos en diversos momentos históricos. Con la pujanza del Cristianismo, se romperá parte de la cohesión interna de Roma. Como decíamos, el Cristianismo inicialmente se difundió entre los mas desfavorecidos, pero según crezca su influencia, se comenzaría a dar entre sectores sociales mas importantes, muchas veces entre los escasos habitantes de las ciudades, mientras que el campo siguió siendo un reducto del Paganismo debido a esta mayor irracionalidad. Muchos romanos paganos y cristianos desde el siglo II, se educaron en las mismas escuelas y se aprovecharon de la decadencia del Paganismo oficial para impulsar su nueva Fe. Debemos señalar que para estos primeros autores apologetas, el Cristianismo no solo era una religión. También era una corriente filosófica en la que se fueron incardinando elementos del Platonismo, del Aristotelismo y del Estoicismo, siendo Dios según esta perspectiva, no solo el Redentor de todos nuestros pecados, sino también la manifestación de la Razón divina.

El Cristianismo, a pesar de no ser muy popular entre la oligarquía, cada vez contó con mayor apoyo entre la intelectualidad de la época, como Origenes y Clemente, que en la escuela de Alejandría, se dedico a realizar una serie de comparaciones en clave alegórica entre grandes personajes de la Historia Sagrada y la Historia de Roma. Lactancio (240 – 325) en “De mortibus persecutorum” nos habla de la desgracia y las lúgubres muertes de quienes atacaron a la Iglesia

Por tanto, podemos señalar que el Cristianismo fue un elemento que en vez de ayudar a cohesionar a la población de la época, la separo, a saber, habitantes del campo frente a la ciudad, oligarquía ciudadana frente a otros grupos urbanos. En vez de fortalecer la sociedad, ayudo a fracturarla.

A pesar de todos estos elementos negativos que hemos expuesto sucintamente, debemos señalar que hubo diversos intentos para salir de esta grave situación de inestabilidad política y militar, social, económica e incluso moral, por la fractura social entre Cristianismo y “Paganos”. Estas soluciones se plantearon en la línea de reformas administrativas, militares, un aumento de la presión fiscal, los intentos por estabilizar la moneda e incluso intentos por mantener un sistema moral que ayudase a la recuperación del Imperio.

Frente a estos proyecto, hubo una larga lista de emperadores, sin que salvo casos concretos, pudieran llevar a cabo grandes proyectos, salvo quienes directamente se les podría considerar como locos o demagogos. Excepciones a estos fueron por ejemplo Diocleciano con su Tetrarquia, Constantino o Teodosio.

Según se avanzaba en el Bajo Imperio la moneda perdió interés siendo casi la única base de la riqueza la posesión y el control de las tierras. En palabras del profesor García de Cortazar, la razón por la que las ciudades no dejaron de existir fue por el Cristianismo, asentándose en estas los obispos y una vez que los diversos concilios fijaron que era ortodoxo y que era herético, será a partir de las ciudades desde donde se dé la ofensiva cristiana frente al campo, reducto del paganismo.

En este contexto de cristianización de los paganos, se rompió uno de los principios que se había dado en Roma y que era la tolerancia de cultos siempre que se respetase la figura del emperador. Por tanto la homosexualidad no será quien rompa los cimientos morales de Romo y si como dice el eminente don José Angel, “La expansión cristiana, asegurada por el abandono de las ciudades por sus primeros fieles y su inserción en el campo, desequilibraba el edificio moral del Imperio ... Para comienzos del siglo III, los términos de la situación religiosa del Imperio eran inequívocos: enfrentamiento entre el Cristianismo y la amalgama sincretista de cultos importados y ritos ancestrales”.

Teniendo esta división del Imperio y viéndose el fracaso de las persecuciones que se dieron finalmente con Diocleciano en el 303, con Constantino, que solo se convirtió al Cristianismo en su lecho de muerte, decidió apoyarse en la organización del Cristianismo, para articular a la sociedad romana frente a los problemas externos e internos. En el 313 se concedía a los cristianos la libertad de culto, siendo una religión mas en estos momentos, aunque gozase de cada vez mas apoyo entre los dirigentes.

Sin embargo esta tolerancia fue mantenida también para otros cultos. Constantino mantuvo la tolerancia hacia los símbolos paganos llegando incluso a levantar estatuas y altares paganos, quizás debido a que desde el Senado, se mantenía cierto apoyo al Paganismo, por razones ideológicas además de quizás por mantener una posición de cierta hostilidad hacia el nuevo amo de Roma.

Con esta libertad de acción y sin tenerse que ocultar en ninguna catacumba mas, pudieron reforzar sus posiciones y en 325, el mismo Constantino en el Concilio de Nicea, apoyo la ortodoxia cristiana. Será con Teodosio en 380 cuando el Cristianismo era la religión oficial de lo quedaba del Imperio. Edward Gibbon, diría en el siglo XVIII en referencia a la decadencia de Roma como “el triunfo de la barbarie y la religión”. A partir de Constantino iremos viendo una serie de medidas legales que perseguían a los cultos nos cristianos hasta llegarse a la decisión de Teodosio, dándose expropiaciones de los bienes de los templos que se mantenían en el paganismo.

Sin embargo entre ambos emperadores, nos encontramos un intento de volver a la situación anterior, de intento de restauración del Paganismo frente a una religión excluyente como la veían muchos romanos, como se dio con Juliano en 362, que defendía el sincretismo religioso. Con este emperador, se dio una política de devolución a sus legítimos dueños de los bienes incautados por la administración, además de dejándose sin efecto la legislación antipagana, pero sin darse una persecución, al menos de forma directa ni sistemática contra los cristianos. Con Juliano se ataco al Cristianismo intentando fomentar las querellas internas dentro de la Iglesia, al admitir las herejías. Intento desarrollar un monoteísmo pagano que sirviera de contrapeso a la creciente influencia cristiana en todos los ámbitos. Finalmente recurrió a medidas anticristianas como las multas a quienes no participasen en los cultos paganos o la creación de un impuesto para los cristianos.

Su muerte en campaña contra los persas (vemos de nuevo como se intento revitalizar al Imperio con el Paganismo y la lucha contra un enemigo exterior) sin embargo trunco este intento sincretista. La leyenda dice que dijo al morir “Venciste Nazareno”. Con la muerte de Juliano, llamado el apostata por sus enemigos cristianos, también moría el Paganismo.

Por tanto, la caída del Imperio fue debida por un lado al conservadurismo económico que no mejoro las condiciones de trabajo ni busco nuevas técnicas de cultivo ni nada similar, sin reinvertirse las grandes rentas y confiando en la mano de obra esclava, que con el tiempo fue un bien escaso, una vez que las campañas expansivas se acabaron y se convirtió Roma en un Imperio a la defensiva, perdiéndose la principal fuente de esclavos, además de no generarse beneficios económicos por el saqueo de nuevas regiones controladas. Será la tierra por tanto la principal y casi única fuente de riqueza y será tal, que cuando haya comenzado la crisis, los grandes señores latifundistas crearan en torno a ellos pequeños “estados” capaces de suplantar a la autoridad imperial, siendo para muchos autores, un precedente del feudalismo.

Por el otro lado, serán todas estas causas morales religiosas e ideológicas, las que ayudaran a romper a la sociedad romana desde el interior, debilitando al Imperio en el momento de máxima presión de los pueblos bárbaros.

Como conclusiones podemos plantear en palabras de otro eminente medievalista, el profesor Emilio Mitre (que estudiante de Historia no ha estudiado con su manual) que la decadencia de Roma fue el conjunto de una serie de causas externas, refiriéndose casi en exclusiva a la creciente presión de los distintos pueblos bárbaros junto con una serie de causas de carácter endógeno, como fueron la crisis institucional, la decadencia económica y moral – religiosa (causas ideológicas del profesor Gonzalo Bravo) que ya hemos señalado con enfrentamientos entre Paganos y Cristianos.

Ningún autor plantea que la homosexualidad fuera una de las causas de la caída de Roma, mas aun cuando todos los grandes generales y políticos tenían cierta tendencia a la homosexualidad. Parece que si es cierto que alguien en Epoca escribió la frase ya señalada, de Historia sabe mas bien poco, porque no se ha leído ni un manual. Esperemos que los defensores del principio de autoridad y del prestigio académico del doctor Polaino, no pongan en duda el de los autores aquí citados.

BIBLIOGRAFÍA:

BRAVO, G.: “Revolucion y Spatantike”: problemas de método en el análisis histórico de la sociedad Tardorromana”, Zephirus, 26 – 27, 1976, pp. 443 – 454.

BRAVO, G.: Historia del Mundo Antiguo. Una introducción critica, Madrid, Alianza, 1995.

GARCIA DE CORTAZAR, J.A. , VALDEÓN BARUQUE, J.: Edad Media, Madrid, Najera, 1987.

GIBBON, E.: Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano.

MACMULLEN, R.: “Enemies of the Rome Order” Cambridge Mass, 1966.

MACMULLEN, R.: ”Corruption and the decline of Rome”, Yale, 1988.

MITRE, E.: “Descomposicion del orden romano (siglo IV). El Cristianismo” en CLARAMUNT, S.; PORTELA, E.; GONZALEZ, M., MITRE, E.: Historia de la Edad Media, Barcelona, Ariel, 1995, pp.7 – 13.

SÁNCHEZ SALOR, E.: “Polémicas entre paganos y cristianos, Madrid, Akal, 1986.

Saludos a todos.

03.10.08

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Categorías: HISTORIOGRAFIA, Historia Moderna.

El mesianismo politico en la Edad Moderna. Don Juan Jose de Austria.

Articulo aparecido originalmente en La Torre Atalaya el dia 9 de julio de 2005.

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El pasado domingo 25 de junio, en la excelente bitácora de Don JPQ hacia un interesante articulo titulado “Corto Maltés y la lucha contra los ayatolas” donde reflexionaba sobre el personaje y hablaba que un aventurero como él, regresaría de su exilio para enfrentarse a los fanáticos de todo tipo.

En uno de los comentarios, comparábamos el articulo, con el mito Artúrico, ya que cuando llegase el fin de los días, Arturo regresaría de Avalon para proteger a los ingleses. En esta línea, hacíamos una pequeña reflexión sobre el concepto histórico de Mesianismo.

Según la RAE, podemos definir “Mesianismo” como: “(1ª) Doctrina relativa al Mesías. (2ª) Confianza inmotivada o desmedida en un agente bienhechor que se espera.” Nuestras reflexiones giraran en torno a la segunda acepción y en el plano histórico. Por tanto, no hablaremos del Mesías en cuanto a “Hijo de Dios, Salvador y Rey descendiente de David, prometido por los profetas al pueblo hebreo” y si en el sentido de “sujeto real o imaginario en cuyo advenimiento hay puesta confianza inmotivada o desmedida.” Por tanto nos referiremos a personajes históricos o culturales, con una gran carga simbólica y / o de esperanza y siempre por tanto, en un contexto de sociedad en crisis de algún tipo, generalmente política, económica y social.

Este sentido de Mesianismo fue muy presente en España durante la Monarquía Hispánica, en palabras del profesor Teofanes Egido, que “el mesías hispánico tendría caracteres, atributos, nombre de realeza mas que de siervo de Yahve” al buscarse un “salvador” terreno y no religiosa. En esta categoría podrían inscribirse, a don Juan José de Austria, la gran esperanza hispana durante el reinado de Carlos II o al rey portugués, don Sebastián, que daría origen al “Sebastianismo” luso, como restauración de la monarquía portuguesa y de la independencia frente a la Monarquía Hispánica de los Austrias.

Pero para que se de un “mesianismo” hace falta una sociedad y una cultura donde la religiosidad este presente con mucha fuerza en todos los niveles sociales, recogiéndose la tradición judía del Mesías, aunque trasladándose al mundo político. Quizás por esta razón, el fenómeno aquí tratado esta mejor investigado por la Historiografía en su vertiente medieval que en su vertiente moderna. El Renacimiento fue una cuña en la Sociedad Teocratica medieval, al darse una revalorización de la figura del Hombre, como medida de todas las cosas. Por tanto es natural el paso del Mesías religioso o espiritual, al Mesías político o gobernante.

Por esta divina elección esa sociedad, tendrá conciencia de ser el pueblo elegido por Dios, como lo fue Israel, como lo fue la Monarquía Hispánica durante los Austrias o como hoy día se sienten muchos norteamericanos, ungidos por Dios para proteger "nuestros valores" y extender la democracia por el mundo.

Desde el emperador Carlos V y utilizando las rentas de las Indias como rey de Castilla se difundió la idea de restauración de la unidad de la Cristiandad rota por los Protestantes y como defensor de la misma, frente al peligro musulmán, encarnado en los turcos otomanos y sus aliados los corsarios berberiscos. Esta idea, aunque sin el respaldo del titulo Imperial, que paso a su tío Fernando, lo mantuvo y lo desarrollo Felipe II tanto en su vertiente de enfrentamiento con los Protestantes como en su vertiente de supresión de cualquier enemigo interno, fueran los moriscos sublevados en las Alpujarras granadinas, los focos “luteranos” en Castilla o fueran sus súbditos calvinistas en Flandes.

Esta política continuara en el siglo XVII y será una de las causas de la entrada en la Guerra de los 30 años, como mantenedora del prestigio como defensores de la Cristiandad. El profesor José Maria Jover lo expuso en su tesis doctoral, recientemente editada por el CSIC y la Fundación Española de Historia Moderna, “1635. Historia de una polémica y semblanza de una generación” (facsímil de la edición de 1949, Madrid, CSIC, 2003). Curiosamente, la publicistica gala utilizara para declarar la guerra a Madrid, recurrirá a la creencia gala de ser los nuevos elegidos por Dios frente al expansionismo e imperialismo hispano, ajeno a toda noción de derecho.

El mesianismo terreno podía tener dos vertientes. La primera de ellas era cuando los mismos reyes o sus “publicistas” alababan al soberano, como sucedió con el emperador Carlos V, donde él y no el Papa seria el encargado de volver a unir a la Cristiandad. Por tanto vemos como el Pueblo Elegido necesita un líder, querido y elegido por Dios para vencer a quienes han osado ir contra el orden establecido, es decir, contra aquellos que han roto a la Iglesia como comunidad y se han atrevido a contradecir a los poderes universales, a saber, Papado e Imperio, aunque desde el siglo XIII no tenían mas que poder simbólico y sobre sus territorios patrimoniales. Veremos por tanto como a finales del Quinientos, la población se creía superior por este “amor divino” a todos los demás pueblos, que por tanto deberían someterse.

En este sentido, tenemos que recordar el mito de la “Tercera Roma”, según el cual, Moscú se presentaba como la Tercera Roma, tras las caídas de Roma ante los bárbaros y de Bizancio ante los turcos otomanos, siendo por tanto, los rusos el nuevo pueblo elegido por Dios para defender el Cristianismo de sus enemigos, en este caso en su confesión Ortodoxa. Como plantea la profesora Smokti, se llegara a equipar el hecho de ser ruso, con ser cristiano, siendo el Zar Ivan IV, el primero que se sienta ungido y elegido directamente por Dios, como soberano de su pueblo elegido.

La segunda de estas vertientes, es cuando, precisamente como pueblo elegido, pero que por haberse roto la “Alianza sellada con Dios”, por los malos gobernantes siempre, se necesita a un nuevo “Mesías” que sea quien se haga con el poder de nuevo, para llevar a este pueblo elegido a la gloria que le corresponde. Vemos por tanto un claro afán subversivo contra el poder establecido.

Este “mesías” necesitara aglutinar en su persona no solo elementos sociopolítico, sino que necesitara legitimar esta subversión, con argumentos míticos, además de religiosos, ya que sin ellos, no serian mas que un usurpador o un rebelde y por tanto, todo el peso de la justicia real y divina, caería sobre él. En este sentido, añadimos mas elementos de complejidad al concepto “mesianismo” ya que se entremezclan con él, el profetismo por un lado y el milenarismo. Mientras que el primero podríamos considerar como el referente teórico, que nos mostrara como ante el mal gobierno, es necesario una figura que lidere la reacción, el segundo concepto estaría mas relacionado con la esperanza a un nuevo tiempo, traído por este “mesías” profetizado. Todos estos elementos los podemos ver por ejemplo en el caso de los lideres comuneros, que se enfrentan al “extranjero” Carlos de Gante y que para muchos historiadores fue la ultima sublevación medieval, mientras que para otros fue la primera revolución moderna.

Momentos en los que las “profecías” hacían entrever la necesidad de un “mesías” contra los pérfidos gobernantes, fueron los reinados de Felipe III con la omnipresente figura del duque de Lerma o con Carlos II, el ultimo Austria, con la figura ambiciosa de don Juan José de Austria, que contó con gran popularidad entre el pueblo por sus éxitos militares, ocultándose de alguna forma en la responsabilidad de terceros sus fracasos. En el caso concreto de Felipe III se hablara de la existencia de un gobernante endemoniado, muy cercano al monarca y que seria el responsable de la ruptura entre Dios y su pueblo elegido, por esta perniciosa influencia sobre el rey, que era su representante en la Tierra.

La profesora Tausiet plantea que estas acusaciones veladas, fueran un ataque al duque de Lerma ante la creciente acumulación de poder y la corrupción, directamente proporcional a la decadencia cada vez mayor en todos los campos. En esta misma línea, cuando el Conde Duque de Olivares, la profesora Tausiet nos muestra acusaciones similares en los momentos de máxima declinación del poder hispano y máximo de poder del valido. En esta ocasión, tendría una especie de demonio familiar a su servicio.

Esta declinación y decadencia se acentuó en los últimos años de reinado de Felipe IV, el cual mostró complejo de culpa, considerando que los fracasos correspondían al justo castigo de Dios por su vida disoluta. Mas fuerte fue la tendencia con su hijo Carlos II. Debemos señalar la existencia de una regente, Mariana de Austria, que confio el poder en un jesuita extranjero, el Padre Nithard y de un personajillo de humildes orígenes, pero de gran ascendiente sobre la reina, como fue Fernando de Valenzuela, que demostró como máximas capacidades, sus dotes de intrigante y de “correveidile”, sin ningún talento para gobernar. Su incapacidad para gobernar, no fue lo que mas ofendió a los Grandes de España, sino el hecho que un advenedizo llegase a ostentar dicha distinción.

De esta forma, la nobleza utilizo un expediente similar al usado contra Nithard. Se inicio con el descrédito de su figura a través de todo tipo de libelos, que irían desde muestras de xenophobia por su origen austriaco o atacando su capacidad de gobierno. El paso siguiente, era movilizarse contra el hombre fuerte, siendo “ariete” de este descontentos Don Juan José.

Con Valenzuela asistiremos ante el mismo proceso, dándose un ataque desde el campo de la “publicistica”, siendo el responsable el causante de la ruina de España, como estudio en su día el profesor Egido. Por tanto, si tenemos un mal gobernante, alguien que esta arruinando al reino, hará falta alguien que invierta esta tendencia tras hacerse con el poder.

Por tanto, en este caso los partidarios de Don Juan José, llevaran a cabo una potente campaña “publicitaria” con una clara intencionalidad de denigrar a Valenzuela a la vez de glosar la magna figura del hijo de Felipe IV, realzando sus éxitos y ocultando sus fracasos, como en Dunkerke o en Portugal. Aun así, posiblemente era el general hispano mas sobresaliente de la época, pero con muy poca influencia política por sus oscuros orígenes.

Siguiendo al profesor Egido, fue el momento en el que mas se necesitaba entre el pueblo, de un “mesías” en el sentido de tener “confianza inmotivada o desmedida en un agente bienhechor que se espera” y este “agente” no era otro que don Juan José, siendo quien tendría que redimir al pueblo y al reino de los malos gobernantes, causantes de la ruina de España. Todas estas esperanzas puestas en Don Juan Jose, recordando a las hazañas de otro Don Juan un siglo antes fueron generadas por todas estas satiras y libelos que denigraban al oponente y realzaban al “mesías”. Cuando se vea que sus reformas y proyectos no son efectivos, toda esta ilusion comenzara a desmoronarse.

No debemos olvidar la gran cantidad de arbitristas (RAE: “Persona que inventa planes o proyectos disparatados, para aliviar la Hacienda pública o remediar males políticos.”) que hubo desde finales del siglo XVI y a lo largo de todo el XVII. Aunque muchos de ellos fueran “iluminados” que pretendían regenerar a la Monarquía, entre estos, se podrían incluir a personajes como Ortiz o González de Cellorigo entre otros.

Don Juan mientras gobernó entre 1677 – 1679, intento llevar a cabo una serie de medidas, aunque rápidamente esa imagen de “mesías” se desgasto rápidamente perdiéndose el apoyo popular y de los mismos nobles que buscaron su apoyo, pero que no aceptaron de buena manera que un bastardo fuera el hombre fuerte de la Monarquía y no ellos. Tras todas las ilusiones generadas y en parte fomentadas por los seguidores del hermano del rey, se fueron convirtiendo en descrédito y en oposición, al ver que no lograba sus frutos, de tal manera, que desde la oposición se comenzó a desarrollar la imagen de “mal gobernante”.

Su muerte, le evito la humillación de ser apartado del poder, habiendo sido otro gobernante devorado por la acción de gobernar. Quizás Don Juan José, haya sido el mas humano y el mas terreno de todos estos casos de “mesianismo político” que hemos traído a colación.

BIBLIOGRAFÍA:

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09.01.08

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Malaspina el Conspirador.

Este articulo aparecio originalmente en La Torre Atalaya el dia 27 de marzo de 2005.

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La muerte de Carlos III en 1788 y la subida al trono de su hijo, Carlos IV que podía implicar un continuismo “reformador” se rompió con la Revolución Francesa agravándose la relación con el país vecino según avanzaba el proceso revolucionario, llegando este a afectar la política interior (cambios de gobierno de Floridablanca a Aranda y ascenso espectacular de Godoy) como exterior de España (participación en la Guerra de la Convención contra la Francia regicida entre 1793 – 1795). En este contexto, quien acabo siendo el arbitro de la política española fue el guardia de corps, ascendido como dice el profesor Pere Molas Ribalta por “un favoritismo inconfesable por parte de la reina Maria Luisa de Parma y de la debilidad del monarca”.

En estos momentos, hubo muchos personajes que aspiraban a ocupar diversos puestos de responsabilidad. Uno de estos personajes, fue Alejandro Malaspina , al cual nuestra amigo Eduardo , dedico un curioso articulo relacionado con la disciplina y la moralidad durante su magna expedición.

Habiendo sido nombrado brigadier de la armada (no olvidemos que el empleo en la carrera militar de almirante no se especifica en nuestra marina hasta el siglo XIX) aspiro a ocupar un alto cargo en el nuevo gobierno de Godoy. Con el prestigio que logro como navegante y comandante de una de los grandes viajes científicos, Expedición Malaspina posiblemente pensaría que era una persona mas que capaz de desempeñar algún tipo de alto cargo, como podía ser la Secretaria de Marina (equivalente al Ministerio de la Marina).

Sin embargo sus pretensiones no se cumplieron, no accediendo a dicha secretaria, por lo que comenzó a desarrollar una hostilidad hacia el nuevo hombre fuerte. Esta hostilidad acabo por desembocar en una conspiración palatina en 1795, en la cual Malaspina parece que fue uno de los organizadores.

Esta conspiración se puede relacionar con la hostilidad de la facción del Conde de Aranda, tras haber sido desplazado del poder por el antiguo Guardia de Corps, radicalizándose las posturas del Conde pudiéndose casi considerar que paso de tener como objetivo a Godoy a fijarse en la critica del sistema en general, ya que por el peligro revolucionario, se dio un proceso por el cual cualquier mínimo atisbo reformador, se veía casi como una entrada a otra revolución. Se crearía un nuevo gobierno donde entre otras figuras, nos encontramos con Melchor Gaspar de Jovellanos, el cual sufrió destierro y prisión por la enemistad manifiesta tanto de Godoy como de la reina.

Sin embargo esta conjura fracaso por diversas indiscreciones, dándose el proceso contrario al que buscaban los conjurados, como señala el profesor Emilio Soler, por el cual sirvió para consolidar el poder de Godoy.

El brigadier Malaspina fue encarcelado tras descubrirse dicha conspiración siendo finalmente desterrado a Italia muriendo en 1809. Esta encarcelación y el descrédito que sufrió por dicha razón hicieron que parte de los datos recogidos durante su expedición, no fueran utilizados en su momento.

Saludos a todos.

BIBLIOGRAFÍA.

ALVAR, J. (dir.): Historia de España. 20. Diccionario de Historia de España y América II (H – Z), Madrid, Espasa Calpe, 2004.

CALATAYUD ARINERO, Mª.A.: Catalogo de las expediciones y viajes científicos españoles. Siglos XVIII – XIX, Madrid, 1984.

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MOLAS RIBALTA, P.: Edad Moderna (1474 – 1808), Madrid, Espasa Calpe, 1996.

SÁNCHEZ MANTERO, R.: “La oposición política a Godoy” en La aventura de la Historia, 4, 1999, pp. 72 – 77.

SOLER PASCUAL, E.: Antagonismo político en la España de Godoy. La conspiración malaspina (1795-1796).

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